La XX edición del Concurso Nacional de Pinchos y Tapas, celebrado en Valladolid, ha reunido a los mejores talentos culinarios de España en un certamen lleno de creatividad, donde los chefs riojanos Miguel Espinosa Ciordia y Enrique Fernández Lacalle han dejado una huella notable con sus originales propuestas.
El evento, que se celebró en un ambiente de gran expectación, coronó al chef Iñigo Tizón, del restaurante Gran Sol de Fuenterrabía, como ganador gracias a su tapa ‘Los lunes al sol’, una reinterpretación de las costillas barbacoa que sorprendió al jurado y le aseguró, además de un premio de 10.000 euros, la representación de España en el Campeonato Mundial de 2025. Sin embargo, aunque los tres primeros premios fueron a parar a chefs de otras comunidades, los representantes riojanos recibieron un reconocimiento importante en la forma de accésits, destacando el valor de sus propuestas dentro de la alta competencia.

Miguel Espinosa, del restaurante El Albergue en Calahorra, se hizo merecedor del accésit por su creación ‘Agricultor’, una tapa que honra el trabajo y la tradición agrícola de La Rioja. Este plato, según el propio chef, representa la riqueza y el sabor de la tierra riojana, algo que, sin duda, resonó con el jurado presidido por el reconocido chef Toño Pérez. ‘Agricultor’ se convierte así en un emblema de la herencia culinaria riojana, un homenaje al sabor de los ingredientes locales y al esfuerzo de quienes los cultivan.
Por otro lado, Kike Fernández, del restaurante Meraki Gastrobar en Nájera, sorprendió con ‘No me comas la oreja’, una tapa que fusiona técnica y creatividad en una propuesta atrevida y original. La creación de Fernández Lacalle fue reconocida con otro áccesit, destacándose por su ingenio y la valentía de su presentación. ‘No me comas la oreja’ evoca la espontaneidad y el carácter cercano de la gastronomía riojana, combinando innovación con raíces.
La Rioja demuestra su capacidad para competir al más alto nivel y su compromiso con una gastronomía de calidad que sigue conquistando paladares. Sin duda, el éxito de Espinosa y Fernández en este concurso es un reconocimiento a la creatividad y pasión que estos chefs riojanos ponen en cada plato, y un motivo de orgullo para su tierra.


