El DUX Logroño arranca una nueva etapa y sus nuevos propietarios han presentado su proyecto en el Espacio Lagares. Allí han acudido tanto el argentino Carlos Javier Ruffini (presidente y accionista mayoritario), Anthony Portigliatti (vicepresidente) y Fernando Martínez, director deportivo. Acompañados por las jugadoras, el cuerpo técnico y diversas autoridades, el club se ha marcado como prioritario el objetivo de subir a Primera División. Y lo hará en las instalaciones de La Isla, de las que el club ha anunciado la práctica adquisición. Solo restan «detalles documentales» para que la operación se resuelva.
El Berceo continúa con su vida, va para adelante, va a invertir más en su fútbol, va a trabajar con una resignificación, con una nueva dinámica y logística», ha explicado a EFE Portigliatti. «Tuvimos el privilegio de poder adquirirlo, pero ahora le queremos dar un enfoque más, con una solidez, donde estas chicas, que son brillantes, sientan que tienen una casa, que tienen un espacio físico, que no tienen que andar cargando sus cosas». En ese acuerdo, los propietarios del DUX asumirán la adquisición de la «parte inmobiliaria», con la construcción de pisos para las futbolistas.
Bombazo en el fútbol riojano, con un detalle para el Berceo. Pese a que el DUX será el propietario, el Berceo tendrá el derecho de «compartir muchas cosas siempre que quiera». Esa ha sido la principal noticia de una ceremonia que ha desvelado las líneas maestras de esta nueva etapa. Una etapa donde el club se transformará en Sociedad Anónima Deportiva (SAD), como método para seguir creciendo.
Los orígenes de ambos dueños
¿De dónde vienen ambos propietarios? Javier Ruffini cuenta con una empresa de gestión deportiva y se ha declarado «interesado en la gestión del fútbol femenino». «Charlamos con Fernando y los directores del club. Vi todos los partidos a las cinco de la mañana. El desafío nos interesó, empezamos a ver las finanzas del club, la parte económica. Tuvimos charlas durante meses. El proyecto se caía, volvía a resurgir y ahí tuvimos, haciendo un esfuerzo de nuestro lado. Incluso, tomamos riesgos mayores a los que los empresarios normales pueden tomar. Así nació y así estamos».

Fernando Martínez (izquierda), Anthony Portigliatti (tercero) y el presidente Javier Ruffini (cuarto)
Por su parte, Anthony Portigliatti se ha definido como «20% argentino, 30% brasileño y 50% americano». Con labia en sus palabras, este empresario fue durante 17 años rector y presidente en la Florida Cristian University. Cristiano de confesión, ha afirmado trabajar cuatro pilares: «fútbol, educación, gestión deportiva y un pie inmobiliario». En este último caso, ambos propietarios han comprado : «Deporte, gestión, gaming e inmobiliaria»
Preguntado por el reparto del accionariado, Anthony ha declarado lo siguiente: «Tenemos el 100 por cien de las acciones, dividido en dos partes. El socio mayoritario es Javier (Ruffini). Somos tremendamente transparentes con esto». Y además, ha descartado que el club se vaya de Logroño: «No podemos tener una cláusula así en el contrato. Pero estamos en un proceso de conversión en SAD con base en La Rioja que no se va a ir de Logroño. Nos llamamos DUX Logroño y vamos a ir de vinotinto».
La ambición es tal que Anthony se atreve incluso a realizar una promesa pública: «Si hasta mayo vamos para el playoff y ascendemos a Primera, el club irá para Estados Unidos a hacer una gira de pretemporada, jugando con Orlando Pride, Tampa e Inter de Miami. Van a tener diez días con un bus de color vino tinto de La Rioja. Todas se van a quedar en casa de Javier (el presidente). Abrirán la ventana y van a ver los ‘juegos de la Disney’. Esto es para demostrar que el cielo es el límite donde el DUX Logroño puede llegar», ha explicado Portigliatti.
Más allá del campo: tecnificación e internacionalización
Portigliatti ha afirmado que el fútbol va más allá del campo: «El deporte y cancha son el 30 o 40 por ciento del negocio y el 60 por ciento pasa por la gestión, el marketing, la gamificación». ¿Y en qué consiste eso? En ese sentido, el primer anuncio ha sido el siguiente: las jugadoras podrán ganar un dinero extra mediante el ‘gaming’ con la empresa DUX. Es lo que ha ocurrido, por ejemplo, con Olga García.
«Lo que se firmó, en realidad, ya coloca a DUX Logroño en un mapa global. Si este mapa global lo juntamos como gamificación, buena gestión y marketing; internacionaliza DUX Logroño automáticamente a partir de que se firmó el contrato. Nosotros agregamos una pata: tenemos fútbol, educación, gestión y vamos a añadir un pie inmobiliario», ha explicado Anthony.

Las jugadoras de la plantilla con el cuerpo técnico
La conexión local la aporta Fernando Martínez, el director deportivo: «Hace siete meses, pensaba que dos y dos son cuatro y ahora, lo estoy empezando a dudar. Empezamos viendo cosas interesantes sobre lo que se podía hacer o no. Se hablaba de cosas que yo flipaba, alucinaba. Según pasaba el tiempo, hablaba de cosas que no entendía, hemos estado viendo esas cosas, dándoles forma. Se han pactado hechos que se van cumpliendo. Cada día que pasa los hechos son increíbles y son siete, ocho meses que se van a hablar de muchas cosas».
«Ellos han apostado fuerte, incluso cuando todavía no eran propietarios del club. Haz esto, ficha a esta jugadora, sigue, haz lo que consideremos oportuno», ha afirmado Martínez. En metáfora con el mundo del vino, que Martínez conoce tan bien, ha afirmado: «Intentaremos, el tiempo es lo que hace un vino Gran Reserva».
«Tenemos buenos números y podemos andar lejos, hasta dónde andaremos. La gente que ha ido a ver los partidos seguro que no les sorprendió lo que pasó (se refiere a la eliminación del Eibar, en Copa de la Reina). Las jugadores creen, quieren y hay que tener paciencia. Hay que dejar tranquilas a las jugadoras, que desarrollen su juego y seguro que a final de temporada llegan resultados», ha terminado Fernando.


