La UD Logroñés ha dado la campanada ante el Eibar, de Segunda División (1-0) en la primera ronda de Copa del Rey. Un gol del canterano Arnau en el minuto 108, tras recoger un balón dentro del área, ¡vaya debut!, le ha dado el triunfo a unos blanquirrojos que necesitaban alegrías tras la derrota frente al Utebo. Noche mágica en Las Gaunas donde 3.422 espectadores han disfrutado del mejor partido de su equipo en esta temporada. Cocido a lo largo del partido y merecido al final. Euforia y celebración mayúscula de un equipo que necesitaba alegrías.

Foto: UD Logroñés
Flaño ha dado descanso a hombres muy importantes de cara al derbi frente al Calahorra. Royo ha defendido los palos, con Enzo como lateral, Eloy, Ugarte y Beñat en defensa; Sarriegi y algo más adelantado Pau López en el centro del campo, con Curro escorado a la izquierda y Aliaga por la derecha. Gualda ha tenido libertad en segunda línea y Barrero, de nuevo, referencia ofensiva. En el banquillo se han quedado Daza, Yasin, Mateo, Monreal, Nájera, Lupu, Caballero, Riki, Agüero, el canterano Pol Arnau y Garrido. Y fuera, Iñaki y Bobadilla por lesión, más Madrazo, todavía renqueante de sus problemas físicos.
Ante un Eibar de Joseba Etxebarria más parecido al ‘B’ que empató en este mismo escenario, el partido se antojaba como una oportunidad para que los menos habituales se reivindicaran. Y lo han hecho. Dos categorías inferior a su rival, la UD Logroñés ha jugado su mejor primera parte de la temporada. Valiente, agresiva, con fútbol rápido y robando la alternativa a los armeros en la parcela central. A los ocho minutos, Sarriegi lo ha probado con un disparo raso sin peligro para el portero. Y Enzo, con muchos metros por el carril zurdo, ha destacado a nivel individual.

Foto: Riojapress
El ’24’ ha sido uno de los grandes animadores ofensivos. Primero, con un robo cerca del área que ha acabado en un centro con marchamo y sin rematador. Poco después y tras una pared con Curro, el envío del uruguayo ha acabado dentro del área para que ni Gualda ni Verdú pudieran encontrar puerta. A saque de esquina y tras él, un remate muy potente de Pau López que ha significado la más clara. Viendo que su equipo llevaba la iniciativa ante un Segunda, la grada se ha enchufado sola. A destacar las actuaciones de Pau López y Gualda, muy participativos. También Sarriegi, con la jerarquía de sus mejores días.
Pero incluso sin merecerlo, el Eibar ha gozado de la oportunidad más clara. A cinco minutos del descanso, Royo ha parado un mano a mano. Es lo que tienen los equipos profesionales, las ocasiones les surgen casi de la nada. Parecía que los de Joseba Etxebarria darían un paso adelante, pero la UD Logroñés ha continuado vigorosa tras el descanso. Cada vez se lo creían más los de Flaño y cada vez se crecía más un Fondo Sur enfadado con la actuación arbitral. Especialmente, en una acción donde Barrero le ha robado el balón a un rival en el área y el colegiado ha decretado falta en ataque.
A la hora de juego, Flaño ha sustituido a Enzo por Riki, mientras que el canterano Pol Arnau ha debutado con la blanquirroja, reemplazando a Verdú. Y en su primera acción, se ha llevado una grandísima ovación al frustrar una ocasión rival. Un preludio de lo que vendría. Frescura del chaval frente al cansancio de Barrero, que ha pedido el cambio (por Agüero). Con Álvaro en el suelo, Magunagoitia ha jugado directamente en largo hacia la banda izquierda, en una acción que ha acabado en dos clarísimos remates de Toni Villa y en el rechace, de Merquelanz, fuera con todo a favor.
También han saltado después Lupu y Mario Nájera, pero el protagonismo se lo ha llevado Pol Arnau. Ha saltado valiente, con el desparpajo de un veterano. Su energía se ha contagiado a un equipo que quería más, soñaba. Apoyados por el «Logroñés, alé» de las buenas ocasiones, el sueño de una gran noche se ha hecho real. Y para más señas, la habilidad de Kike Royo para detener dos soberbios testarazos visitantes justo al final del tiempo reglamentario. Todos los ingredientes se estaban acumulando.
Yasin ha agotado los cambios en una prórroga que estará siempre en la memoria de Pol Arnau. Pudo ser Lupu, pues el portero ha detenido su testarazo en el minuto 100. Sin embargo, para Pol ha llegado la gloria. En el 108, ha recogido un balón dentro del área para poner el 1-0. Explosión de felicidad en las gradas, los jugadores y el entorno. Y ya nada ha podido parar esta hazaña. El Eibar ha acabado con diez y finalmente, un equipo de Segunda Federación ha podido con otro de Segunda. Porque la Copa mola y a la UD Logroñés le queda soñar con la segunda ronda.


