Diego Molia, presidente del Sporting La Rioja, no se muerde la lengua: «Voy a decir las cosas como son, y luego ya veremos qué pasa». Teme reacciones negativas a lo que cuenta durante esta entrevista en la que habla del intento del Sporting La Rioja de seguir en la Liga Guerreras Iberdrola tras su ascenso la pasada primavera, y reflexiona sobre lo que entiende es un agravio comparativo que lastra al deporte femenino de Logroño y de La Rioja.
Todo, de nuevo, al calor de las subvenciones que tanto el Gobierno de La Rioja como el Ayuntamiento de Logroño conceden cada temporada a los clubes de referencia de la región. «Nunca sabemos a qué atenernos, pero sí tenemos claro una cosa, que el deporte masculino saldrá beneficiado». Apunta directamente al Ayuntamiento de Logroño, a Miguel Sainz, el concejal de Promoción de la Ciudad; señala a Ángel Rituerto, presidente del Balonmano Ciudad de Logroño, y a Juan Bernabé, del Clavijo: «No sé qué es lo que tienen los presidentes de estos otros dos clubes», pero «en el caso del balonmano masculino se le cubre más del 80 por ciento de su presupuesto, y el Clavijo percibe más ayudas que nosotras a pesar de estar en la tercera división de su deporte».
Con los datos encima de la mesa, Diego Molia se siente engañado, y tiene claro que «la igualdad en el deporte riojano no existe».
-¿Qué objetivo se ha fijado el Sporting La Rioja para esta temporada?
-El objetivo inicial que tenemos es consolidarnos en la máxima categoría del balonmano femenino español, en la Liga Guerreras Iberdrola. Para ello es esencial mantener la categoría. Parece que hemos empezado bien, con paso firme, pero ahora tenemos que seguir avanzando para evitar que este buen inicio sea solo un espejismo. Ahora tenemos tres partidos muy importantes para saber realmente por qué objetivos podemos pelear.
-Cuentan para esta nueva etapa con la experiencia previa de hace dos años, que no acabó bien en lo deportivo. ¿Les está sirviendo de ayuda?
-Sí. Entonces sabíamos que íbamos con el peor presupuesto de toda la categoría habiendo hecho el equipo muy tarde porque el ascenso se logró ese año a finales de mayo. Y ya no había mercado; estaba prácticamente cerrado. Aprendimos cosas de cara a un futuro ascenso, que logramos el curso pasado.
-Esta temporada, por presupuesto, ¿qué posición final debería ocupar el Sporting La Rioja en comparación con el resto de equipos de la categoría?
-De los catorce equipos que la conformamos, dos más que hace dos temporadas, estamos entre los tres presupuestos más bajos del torneo.
-Por tanto, por limitaciones presupuestarias, ¿salvar la categoría sería un gran resultado deportivo?
-Sí. Tenemos que intentar salvar la categoría, pero durante la liga regular, a finales de abril, el último clasificado desciende automáticamente. Y los cuatro siguientes, del decimotercer al décimo clasificado, juegan un ‘playdown’ de todos contra todos, arrastrando los puntos logrados entre ellos. Y el que quede último de esos cuatro desciende también. Es lo que queremos evitar. Sabemos que podemos jugar este ‘playdown’. Lo tenemos asumido. Es la aspiración que tenemos teniendo en cuenta los ingresos y los gastos.
-¿Cómo afecta el presupuesto a la hora de confeccionar la plantilla?
-Tenemos que andar con pies de plomo. Hay nóminas en otros clubes de 2.500 euros al mes. Netos. Nosotros no podemos pagar estás cantidades. Estamos hablando de 4.000 euros al mes. Más piso, comida… No lo puedes pagar. No contamos con las ayudas necesarias, acordes a lo que exige esta categoría. Estamos haciendo un milagro.
-¿Cuáles son las principales fuentes de financiación del club?
-Un presupuesto en un un ámbito deportivo como el nuestro se establece, uno, con nuestros aficionados. Después está el apoyo institucional, es decir, recursos públicos. Y en tercer lugar, los recursos empresariales, es decir, empresas patrocinadoras que nos quieran ayudar.
-¿Y la televisión?
-No, a nosotros nos cuesta dinero. Nosotros cada partido que nos televisan nos cuesta dinero.
-¿Cómo se puede consolidar un proyecto a largo plazo con las dificultades económicas que enfrenta el Sporting La Rioja? ¿Cómo se puede evitar que ocurra lo mismo que con el equipo de voleibol o de baloncesto, que desaparecieron cuando militaban en la máxima división de sus respectivas disciplinas?
-Es muy difícil. La precariedad que tenemos se produce por la escasez de ayudas al deporte femenino. No podemos acceder a esas jugadoras que garantizan un nuevo salto de calidad. Hay equipos en nuestra categoría como pueden ser Málaga, Rocasa o Bera Bera, por ponerte estos tres ejemplos, que su presupuesto anual está por encima del millón de euros. Y el nuestro ronda los 500.000. Luego tienes otros equipos, como el Atlético Guardés, el Granollers, que tiene también el masculino y tiene bastante apoyo económico, o el Beti Onak que rondan los 850.000 euros. Y luego vienen por detrás los pobres, que están por los 6000.000 euros. Y luego vamos nosotros, que no llegamos al medio millón.
-En el caso del Sporting La Rioja, ¿cuáles son las cifras concretas de las subvenciones que reciben del Gobierno y del Ayuntamiento?
-Tenemos 180.000 euros por parte del Ayuntamiento de Logroño. Y por lo que hemos podido leer, el Gobierno de La Rioja aportará 179.000 euros. En cambio, el Balonmano Ciudad de Logroño, que compite en la misma categoría y en los mismos torneos que nosotros, al no haberse clasificado para Europa, va a recibir 262.000 euros por parte del Gobierno riojano y 362.793 euros del Ayuntamiento de Logroño.
-¿A qué se debe esta diferencia en las subvenciones entre el equipo que juega en categoría masculina y el que juega en categoría femenina?
-Concretamente a que la igualdad en el deporte riojano no existe. No sabemos qué parámetros cogen para marcar esta diferencia tan notable. Por tanto, solo podemos pensar que es por ser deporte femenino.
-¿Se puede decir que el balonmano masculino recibe más ayudas porque genera más ingresos que el femenino?
-Eso es mentira. Ellos juegan en Asobal, nosotras en la Liga Guerreras Iberdrola. Ellos participan en la Copa del Rey, nosotros en la Copa de la Reina. Ellos emiten los partidos por televisión, igual que los emitimos nosotros, y nuestra audiencias son mejores al darse en abierto por Teledeporte.
-Se estableció la regla del 33 por ciento. Club, Gobierno y Ayuntamiento… cada uno ponía, en principio, su tercio en relación al presupuesto de cada club. ¿Qué presupuesto presentó el Sporting La Rioja?
-Yo le presento al Ayuntamiento de Logroño una previsión de gasto de 600.000 euros. Y aquí recibes la primera bofetada. Me dicen, en concreto Miguel Sainz [exconcejal de Deportes y actual concejal de Promoción de la Ciudad], que si consigue darnos lo mismo que el año pasado, cuando estábamos una categoría por debajo, que ya sería una buena noticia. A las dos semanas de esta primera reunión me citan de nuevo para explicarme que íbamos a tener suerte. Que nos iba a poder dar algo más porque la UD Logroñés no había ascendido, que la SDL había descendido y que el Clavijo también había perdido la categoría. Es entonces cuando piensas si debes dar las gracias porque a otros clubes deportivos de Logroño no les vaya bien.
-Y finalmente, ¿qué cantidad le trasladaron desde el Ayuntamiento de Logroño?
-Miguel Sainz me comentó que podían llegar a los 200.000 euros. Que le iba a recortar al balonmano masculino respecto al año anterior para compensar las cantidades. Pero una semana más tarde me volvió a citar para explicarme que había problemas en Logroño Deporte, y que nos tenía que bajar 10.000 euros más. Que se iban a quedar en 190.000 euros. Empiezo a recortar todo lo que puedo de prácticamente todas las áreas del club. Esto es así y hay que asumirlo. Pero unos días más tarde, volvemos a contactar para explicarme que había otro recorte más de otros 10.000 euros, para finalmente quedarnos en los 180.000 euros. Y sin embargo, al balonmano masculino no se le ha aplicado esta reducción.
-¿Qué opina de esta situación?
-Que se están riendo de nosotras, sinceramente. Y encima tengo que dar gracias de que otros equipos de Logroño hayan descendido o no hayan ascendido. Me tengo que alegrar del mal ajeno para salir yo beneficiado. Y no nos sentimos beneficiados porque estamos en una máxima categoría del balonmano femenino español. Tras la experiencia de hace dos años, parece que nos han dicho: «Toma, a ver si con menos podéis hacer más».
-¿Por qué cree que hay tanta diferencia entre lo que se aporta al balonmano masculino y al femenino?
-No sé cuál es el motivo de que a los chicos se les dé casi el doble que a las chicas, cuando los dos equipos compiten al mismo nivel. Pero luego se les llena la boca con el asunto de la igualdad. No pido lo mismo, pero sí exijo lo mismo porcentualmente en relación a cada uno de los presupuestos. Pero al balonmano masculino se le cubre un gran parte de su presupuesto con apoyo de dinero público, por encima del 80 por ciento. Y sigo sin saber la razón por la que no se aplica este mismo criterio con nosotras. Tampoco puedo pasar por alto lo que sucede con el equipo de baloncesto masculino de Logroño, que está jugando en la tercera categoría del baloncesto español. Y sin embargo, recibe más subvención pública que nosotros. Ahí tienes una clara diferencia.
-¿Qué futuro le espera al Sporting La Rioja si la situación no cambia?
-Ya hemos visto lo que le ha ocurrido al Promete. Alguien acaba rompiendo la baraja, y todo se termina. Y la pena es que a los dos días nadie se acuerda del Promete. Como ya nadie se acuerda del Voley Murillo, que vino a Logroño para ser grande. Ya nadie se acuerda del trabajo de Carlos Arratia. Llevó a este club a lo más alto, ganándolo todo a nivel nacional. Pero ya nadie se acuerda de esto.
-¿Cómo califica el apoyo institucional al deporte femenino?
-Muchas veces me pregunto para qué quiere Logroño deporte femenino si no lo cuidan. Si solo cuidan el deporte masculino. Pero luego queremos que todos hagamos acciones publicitarias, que fomentemos el comercio de Logroño, tal y como nos ha pedido Miguel Sainz. Mezclamos el comercio con el deporte, y cosas así. Siempre que nos llaman para algo, estamos ahí. Siempre. Incluso cambiando entrenamientos. Pero cuando vas tú a ellos, recibes un no por respuesta. El dinero siempre es para otros. Tengo claro que si sube la UDL o no desciende la SDL ni el Clavijo no hubiésemos tenido nada. Nos hubiesen dicho lo que nos dijeron en aquella primera reunión. Nos hubieran dado lo mismo del año pasado a pesar del ascenso.


