El Grafometal Sporting La Rioja no ha podido contra el líder e invicto Guardés en el Palacio de los Deportes (21-23), en un encuentro de muchas alternativas y algún imprevisto. Durante la segunda parte, el encuentro ha quedado detenido por problemas relacionados con el funcionamiento del marcador. Tras un gran parón de más de diez minutos, los colegiados han mandado ajustar el electrónico y el encuentro ha podido seguir su curso. Aun así, el resultado debe considerarse como un gran mérito. Haber colocado al líder contra las cuerdas no es baladí en la vuelta a la élite no es baladí.
Tras un arranque lleno de fallos ofensivos (2-3), las riojanas han aprovechado una serie de expulsiones en las visitantes para colocarse por delante (10-5, minuto 22). Ahí es cuando han reaccionado las gallegas, que han marcado cinco tantos seguidos para empatar el partido (10-10, minuto 28). Ese apagón ha finalizado cuando Marina González, a la postre máxima anotadora con cinco tantos, ha hecho el 11-10 con el que se ha llegado al descanso.
La segunda parte ha comenzado con un intercambio de golpes (13-13, minuto 37), para dejar paso a una gran racha en la que las visitantes se han ido hasta cinco tantos arriba (14-19, minuto 43). Pese a tenerlo muy cuesta arriba, las logroñesas han vuelto a entrar en el encuentro a menos de diez minutos (18-20). El Sporting se ha llegado a poner a un solo gol en dos ocasiones (20-21 y 21-22). Blanca ha colocado el 21-22 a falta de treinta segundos y Cecilia Cacheda, de las mejores del duelo, ha sentenciado.
Pese a la derrota, las de Juanjo González han demostrado que pueden competir ante cualquiera. Lo han hecho, además, con una afición ruidosa que ha creado un buen espectáculo. Aplausos finales al esfuerzo de las suyas, pese a la derrota. Tienen tiempo para descansar, porque habrá que esperar dos semanas para su próxima jornada, con visita al Motivemarket Gijón (2 de noviembre, 19:00 horas). Cinco puntos tienen ya en la tabla, que no está nada mal dada su condición de recién ascendidas.


