Antes incluso de la quema de la cuba andaba el Ayuntamiento de Logroño dándole vueltas a cómo transformar las críticas que ha recibido la programación de San Mateo de este año en ilusión de cara a la próxima edición de las fiestas. Muy especialmente en el plano musical, ya que el cartel de conciertos para la Plaza del Ayuntamiento no ha recibido, precisamente, elogios y en estas páginas ya desgranábamos los hándicaps derivados de la fórmula de contratación empleada por el Consistorio para reclutar artistas por estas fechas.
El pasado año el propio alcalde, Conrado Escobar, ya prometió una mejor oferta para los sanmateos de este año. Y de cara a los siguientes, el Ayuntamiento ha activado la búsqueda de un espacio idóneo para acoger «uno o dos grandes conciertos» de pago que eleven el atractivo de las fiestas en la capital riojana. Ese recinto debe contar, por tanto, con mayor superficie que la Plaza del Ayuntamiento, donde se celebran actualmente los conciertos y que dispone de 0,6 hectáreas, con capacidad para unos 18.000 espectadores.
En ese anuncio, Miguel Sainz descartaba la Plaza de Toros -por las vaquillas- y el Palacio de los Deportes -utilizado por el BM Logroño-, los recintos que a lo largo del año acogen las actuaciones de gran formato en la capital riojana. A ellos habría que añadir el estadio de Las Gaunas, pues la celebración de un concierto causaría graves daños en el césped en pleno inicio de la temporada de fútbol.
Por tanto, ¿qué posibilidades hay de encontrar ese espacio en Logroño? En NueveCuatroUno hemos encontrado hasta ocho candidatos, analizando los pros y los contras de cada uno de ellos. Conste que no se trata de una hoja de ruta en la que esté trabajando el Ayuntamiento -que sepamos, al menos-, sino una invitación a debatir sobre cuál sería el mejor escenario para estos grandes conciertos mateos. Veamos, por tanto, cada una de las posibilidades.
1.- Palacio de los Deportes
Sí, ya sabemos que el Ayuntamiento no contempla conciertos en el Palacio, pero nuestro planteamiento pasa por utilizar el parking del recinto. En su zona más próxima a la N-111 podría acotarse una parcela de 1,2 hectáreas (el doble que la Plaza del Ayuntamiento), es decir, con posibilidad de dar cabida a hasta 30.000 espectadores.

A favor de esta ubicación juega la posibilidad de habilitar el aparcamiento al norte del Palacio como zona para acomodar los vehículos auxiliares (material de los grupos, ambulancias) y puestos de venta de comida, bebida y merchandising de los grupos. En su contra, la densidad de población de la zona y las posibles molestias generadas por el ruido entre los vecinos de Las Gaunas, La Guindalera e, incluso, La Cava.
2.- Paseo del Prior (I)
La propuesta pasaría por aprovechar el aparcamiento anexo al IES Comercio y la parcela actualmente empleada como zona de esparcimiento canino, comprendida entre el citado aparcamiento y la residencia universitaria. Se conseguiría, de este modo, un espacio de hasta dos hectáreas (más del triple que la Plaza del Ayuntamiento), con capacidad para hasta 50.000 espectadores.

Al humilde juicio de esta redacción, su ubicación abre un abanico de posibilidades difíciles de igualar en el plano social. Si se aprovecha el recinto para organizar actividades matinales, los asistentes a las vaquillas -casi diez mil personas cada mañana- ganarían una atractiva alternativa a la salida de los espectáculos en La Ribera. Por las noches, su emplazamiento facilita el acceso al Parque de la Ribera para los fuegos artificiales que, incluso, podrían contemplarse desde el recinto de los conciertos.
El paseo peatonal ubicado al norte del recinto -en el Parque de la Ribera- se presenta además como un lugar idóneo para acoger los puestos de los ‘hippies’, actualmente en Las Norias, y una orientación del escenario hacia el Monte Cantabria reduciría las afectaciones por ruido entre el vecindario.
En su contra, la necesidad de prescindir del entorno como zona de esparcimiento canino durante las fiestas y de actuar sobre la superficie, actualmente de arena.
3.- Paseo del Prior (II)
Propuesta muy similar a la anterior, aunque desplazando el recinto algo más al este, entre el polideportivo la residencia universitaria. Esto permitiría ampliar la superficie hasta más de 3,5 hectáreas (utilizando una densidad de tres personas por metro cuadrado, el aforo potencial se eleva por encima de los cien mil espectadores).

Las ventajas de esta solución son las mismas que la otra alternativa junto al IES Comercio, con el aliciente de que este espacio ya se ha utilizado anteriormente para las fiestas de barras de la universidad.
4.- Parking del Revellín
Puestos a poner sobre la mesa todas las posibilidades, el aparcamiento entre el yacimiento de Valbuena y el frontón del Revellín consta de 1,2 hectáreas de terreno. A favor de este emplazamiento juega su cercanía con el centro de la ciudad. En su contra, la orografía del terreno -inclinado hacia el este-, las afectaciones por ruido entre el vecindario del Casco Antiguo y la necesidad de encontrar una alternativa para las decenas de coches que habitualmente duermen sobre su asfalto.

5.- Pistas del Adarraga
Descartados el Palacio de los Deportes y Las Gaunas por su uso deportivo, las pistas del Adarraga se presentan como una alternativa factible -actuando siempre para prevenir posibles daños en las instalaciones- para acoger los grandes conciertos. El recinto dispone de una superficie de en torno a dos hectáreas, lo que abre la posibilidad de acoger a un público potencial de hasta 50.000 espectadores.

Entre las ventajas de este emplazamiento destaca la posibilidad de contar con grada -orientando el escenario hacia el oeste- para permitir que parte del público pueda contemplar las actuaciones desde una localidad. Además, se trata de un recinto perfectamente acotado, lo que facilita las labores de organización por parte de las promotoras musicales. En contra, la necesidad de actuar para proteger la tartana de las pistas y las afectaciones por ruido, al tratarse de una localización sin apenas barreras acústicas a su alrededor.
6.- Trasera del Mundial 82
Ojo a esta propuesta, que suma bastantes puntos como espacio idóneo para lo que se busca. La parcela, de más de dos hectáreas de superficie (un aforo potencial de hasta 50.000 espectadores), se ubica al norte del complejo de piscinas de las Norias, con el aparcamiento al este y los campos de fútbol del Mundial 82 al oeste.

A su favor juega, sin duda, su proximidad con el ferial de Las Norias -al que alimentaría de público, una de las grandes reclamaciones de los feriantes– y con el Frontón Adarraga, dos de los puntos neurálgicos de la ciudad durante las fiestas. En contra juega el plano acústico, ya que la música de los conciertos y el sonido ambiente de la feria interferirían con un resultado poco agradable al oído de uno y otro público.
7.- Polideportivo Titín III
Entre los (pocos) espacios que se ajustan a lo que busca el Ayuntamiento también se encuentra la parcela trasera del polideportivo Titín III, en Fardachón, que cuenta con una extensión de 0,8 hectáreas: la menos generosa de las alternativas, aunque aun así mayor que la Plaza del Ayuntamiento.

Aunque el espacio físico es aceptable, en contra de esta solución juegan su lejanía con el centro de la ciudad y el ruido, a tenor de que la parcela está aneja a una residencia de personas mayores.
8.- Calle Sequoias-Camino Viejo de Lardero
La última de las propuestas se ajusta a aquellos que piensan a lo grande. Al sur de la calle Sequoias y junto al Camino Viejo de Alberite se encuentra una parcela de más de diez hectáreas, lo que la convierte en casi el único escenario posible para un concierto de dimensiones nunca vistas en Logroño.

En contra de esta vía juega la titularidad del terreno, que no es municipal, y el coste de actuar para acomodar la superficie como recinto de espectáculos; a lo que hay que sumar, de nuevo, el ruido que afectaría en este caso a los vecinos de Avenida de la Sierra, Avenida de Madrid e, incluso, Villa Patro.
Al margen de estas ocho propuestas también podrían barajarse otros posibles escenarios para los conciertos de pago en Bodegas Franco-Españolas, donde cada verano se celebra el MUWI, si bien la actividad propia de la vendimia convierte esta opción en prácticamente inviable. Se trata, como hemos planteado, de abrir un sano debate sobre la mejor ubicación posible para unos sanmateos con una oferta musical más atractiva para el gran público. ¿Y a ti, qué opción te gusta más?


