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Flaño explica las razones por las que no se entrena los viernes

Miguel Flaño ha comparecido en sala de prensa para explicar cómo afronta el equipo el encuentro de este domingo a las 17:00 horas en Merkatondoa ante el Izarra. Y lo ha hecho en jueves, cuatro días antes del inicio de este choque, porque este viernes, como ya ha sucedido en anteriores semanas de preparación, el equipo descansará -al menos podrán hacerlo aquellos jugadores que lo consideren oportuno porque se ha vuelto plantear lo que se denomina en el club como «plan individual»-. Es así porque los viernes «no se hace trabajo grupal», ha confirmado este jueves Miguel Flaño. Esto significa que «no pisamos el césped todos juntos».

Es, sin duda, una de las cuestiones que más han llamado la atención desde que Flaño fuera designado entrenador principal de la UD Logroñés. Se trabaja con una planificación distinta a la de anteriores temporadas, circunstancia que ya se pudo ver durante la pretemporada. Este domingo, Flaño celebrará sus primeros setenta días al frente del primer equipo. Durante este tiempo, contando el trabajo de pretemporada que arrancó el pasado 22 de julio, el equipo va a completar cincuenta días de actividad, entre entrenamientos (37) o partidos (12 -7 de pretemporada y 5 de liga-), contando el «plan individual» fijado para este viernes y el choque ante el Izarra en Estella.

Durante la primera semana de pretemporada el equipo trabajó cuatro días y descansó tres. En la segunda completó cuatro entrenamientos, jugó su primer amistoso y descansó ese jueves y ese domingo, plan que se mantuvo para la tercera semana de la pretemporada. Fue un primer ciclo. Después llegaron semanas de mayor intensidad, con una cuarta semana de cuatro entrenamientos consecutivos, dos partidos seguid0s y un único día de descanso, aunque ese domingo libre se alargó con un lunes también de asueto. Así arrancó la última semana de pretemporada, con tres entrenamientos, dos partidos seguidos y un nuevo domingo libre.

Con el comienzo de la temporada, Flaño y su staff técnico han marcado la planificación. Se descansa tras el partido, es decir, si se juega en sábado, se para el domingo, y se juega en domingo, se descansa en lunes. «Hacemos un entrenamiento de recuperación para los titulares y los suplentes y no convocados hacen un primer entrenamiento semanal de máxima intensidad», ha indicado este jueves en sala de prensa. «Así cerramos lo que sería el partido ya jugado», para «volver a descansar» y ya iniciar el trabajo de preparación del siguiente partido. Así, hasta el momento, el equipo paró en viernes antes de jugar contra el Zaragoza B, de hacerlo contra el Alavés B, entrenó cuatro días seguidos antes de viajar hasta Teruel; para acabar de establecer lo que parece va a ser la norma durante la temporada. El equipo recupera el lunes, descansa el martes, trabaja los miércoles y los jueves, para el viernes, regresa al trabajo el sábado y compite el domingo.

Consultado a este respecto, Miguel Flaño ha indicado que «nos basamos en criterios puramente deportivos». En una semana de domingo a domingo, el técnico explica que «los lunes son días de recuperación para muchos, y de trabajo de compensación para los que no han tenido tantos minutos; el martes me gusta generalmente descansar para cerrar también mentalmente el capítulo anterior, e iniciar realmente los miércoles la nueva semana».

Según se observa y ha confirmado, «los miércoles solemos trabajar aspectos más defensivos, y el jueves en aspectos más ofensivos, aunque prácticamente todo va unido, pero sí nos gusta tenerlo planteado de esta manera». Y llega el asunto de los viernes, en los que la plantilla viene descansando como hizo antes de medirse al Zaragoza B, al Alavés B, al Gernika y como hará este viernes al que se ha denominado como «plan individual» dentro de la programación semanal del trabajo.

«Creo que venir por venir no es lo correcto. Solo venimos sí realmente sentimos que necesitamos un trabajo más táctico, o hay que profundizar en aspectos que no han podido quedar claro en las sesiones anteriores, o para trabajar cuestiones físicas que nos puedan venir bien… es entonces cuando se viene. Así que algunas veces vendremos, otras veces no lo haremos porque creo que nos viene bien a nivel físico y mental poder descargar un poco lo realizado durante los miércoles y los jueves, y así llegar al entrenamiento del sábado realmente frescos y afrontar el partido en las mejores condiciones». Y Flaño insiste: «Vendremos a trabajar los viernes cuando realmente sea necesario y tenga un sentido ya sea físico o táctico». Y cierra este asunto recalcando que «no venir de manera grupal no quiere decir que no se esté trabajando de una forma presencial pero mucho más individual».

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