El Frontón Adarraga ha cumplido este jueves 19 de septiembre sesenta años. Seis décadas en los que ha sido referencia deportiva de Logroño y en los que se ha convertido en uno de los templos de la pelota. Ha albergado desde 1980 la Feria de San Mateo, ha sido escenario de las finales del campeonato de España de 1995 o del manomanista de segunda en 1969 y 2011 y, quizá sobre todo, ha sido la cancha favorita de Titín III, con permiso del Ogueta.
El Adarraga ha tenido también ambigú durante todos estos años. En los casi cuarenta últimos, los hermanos Espiga han forjado una relación especial con el mundo pelotazale. Los almuerzos del Adarraga y, sobre todo, las sardinas, han sido tan o más celebradas que los ganchos de Titín.
Ha sido tradición del ambigú, en vísperas de la feria matea, reunir a los más cercanos para celebrar la fiesta y para elegir la sardina a degustar durante la feria. Este jueves lo ha vuelto a hacer, pero por última vez. Los planes de Eduardo y Lourdes Espiga están más cerca de su Viniegra de Abajo natal que del Adarraga, del que saldrán cuando termine la Feria 2024.


