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Rojo, blanco… verde y amarillo: la UD Logroñés más riojana del último lustro

A lo largo de estos quince años de historia siempre ha habido algún jugador riojano en cada una de las plantillas que los diferentes responsables deportivos han formado durante todos estos años. Ha sido como un intento constante de dotar de identidad local a cada una de los equipos creados para los diversos objetivos.

Y del autor de la vuelta de Iñaki a Logroño, Carlos Lasheras, en el invierno de la temporada 2018/2019, ha creado una nueva plantilla para un nuevo intento de ascenso, pero con lo que se puede entender como una clara apuesta hacia la ‘riojanización’ del primer equipo. Seis riojanos forman parte de la primera plantilla, circunstancia que no se producía desde precisamente la temporada 18-19, cuando Miguel Martínez de Corta, Bobadilla, Víctor López, Iñaki, César Remón y Arnedo -lesionado- además de Guille Cabrera formaron parte de la UD Logroñés que ya estaba preparando un equipo campeón, el que ascendió un año más tarde al fútbol profesional.

Seis son los riojanos que apuntalan la actual plantilla. Iñaki, lesionado, es el líder y la referencia, junto a Pablo Bobadilla, dispuesto a recoger el testigo de referente cuando el lateral decida ir cerrando su carrera deportiva. Pablo Bobadilla ha firmado por tres temporadas precisamente para garantizar la presencia riojana y por tanto ser el guardián de esa esencia identitaria que quiere preservar la UD Logroñés, un club con una corta pero intensa historia, y que sabe que necesita de estos futbolistas locales para fortalecer, sin perder carácter competitivo, ese mensaje de pertenencia a una grada que aumenta en número temporada tras temporada.

Iñaki y Pablo Bobadilla cumplen su segunda etapa en el club. Despuntaron muy jóvenes, llegaron al primer equipo y de ahí decidieron probar suerte fuera antes de volver a casa. Algo similar a la historia escrita por Kike Royo. El portero riojano ya formó parte de la primera plantilla de la UD Logroñés en la temporada 2010-2011, en la que también había seis riojanos: José Izquierdo, Iñaki, Sergio Rodríguez, Arpón, Alex y el propio Royo, que volvió la temporada pasada para intentar llevar al equipo hasta la Primera Federación.

Los tres debutaron jóvenes con el primer equipo y han vuelto ya veteranos para ayudar en el proyecto. Como Eloy Moreno y Mario Nájera, que aun no han jugado un partido oficial con el primer equipo pero a buen seguro lo conseguirán a lo largo de esta temporada. Es más, Nájera debe ser un pieza importante del ataque riojano. Ha vuelto a casa, cedido por el Deportivo (con contrato hasta 2027), para «ayudar en el ascenso» y al mismo tiempo hacerse a un vestuario profesional en todos los sentidos.

El caso de Eloy Moreno es distinto. Llega, como lo hicieron antes Iñaki y Bobadilla, para vivir su primera experiencia profesional siendo aún muy joven. Es un primer paso. Una temporada para aprender, para crecer, para dar el nivel y aprovechar cualquier pequeña oportunidad, como el curso pasado Miki Codina. Sube desde el Promesas, donde ha sido la referencia defensiva durante las últimas temporada. Eloy nació en Lorca (Murcia). «Mi padre era futbolista y jugaba entonces en el Águilas». Así que Eloy, cuya madre es de Calahorra, ha dado muchas vueltas siguiendo los pasos de su padre, «hasta que nos asentamos definitivamente de nuevo en casa, en La Rioja». Formado en la UD Logroñés, Eloy podrá aprender de Pablo Bobadilla, que a su vez aprendió de Iñaki. Tres generaciones de futbolistas riojanos coinciden en la primera plantilla de la UD Logroñés.

Y Lupu, la referencia en ataque. El 9 del equipo. El encargado de llevar a la portería todo lo que caiga por el área. Nacido en Rumanía, sus padres se vinieron a España, a La Rioja, cuando Lupu era un bebé. Creció en Logroño, donde comenzó a jugar a fútbol. Siempre con gol, en el Villegas, en el Comillas, y de ahí a la cantera del Alavés. «Era cuestión de tiempo que volviera a jugar a casa», dijo en su presentación, «y que lo hiciera además en el equipo clave en La Rioja». Reconoce que «para un chico de barrio como yo jugar en Las Gaunas es todo un sueño».

Con estos seis riojanos, la UD Logroñés quiere poner en marcha un proyecto por fin ganador, que deje a un lado las últimas temporadas en las que no se han conseguido los objetivos. «Contar con gente de casa siempre es importante, aunque la clave es que sean buenos jugadores», reconoce Carlos Lasheras, sensible a este tipo de posibilidades que surgen en el mercado, como la vuelta de Iñaki… o la de Bobadilla, Mario Nájera o Kike Royo. Riojanos que dan identidad al proyecto, como Miguel Martínez de Corta, César Remón, o en su momento Sergio Rodríguez, que militó como futbolista en las temporadas 2011-12 y 2012-13.

Por aquello de lograr un contacto directo con la grada, el equipo con más riojanos en la primera plantilla en la historia de este club fue precisamente en la primera, en la temporada 2009-10, cuando ocho jugadores de la región compartieron vestuario: José Izquierdo, Arpón, Ricardo Pisón, Iñaki, Salazar, Olavarrieta, Alex y Nacho Elías. Herreros, Ubis, Eguizabal, Javito, Mario Barco, Luis Martínez de Quel, Sergio Domínguez, Fermín Sobrón, Jordan, Pradas, Arnedo… son otros nombres riojanos que han vestido la blanquirroja en estos quince años de historia.

Solo el paso de las jornadas dirá si la UD Logroñés al menos iguala otro récord. Porque fue en la temporada 2010, un 7 de marzo, ante el Benidorm y en Las Gaunas, cuando el primer equipo arrancó un partido con más riojanos en su historia. En total, seis riojanos: Pisón, Izquierdo, Iñaki, Arpón, Salazar y Olavarrieta. ¿Se verá esta temporada un once con Kike Royo, Iñaki, Eloy, Bobadilla, Mario Nájera y Lupu? No suena nada mal.

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