La Rioja

¡Chorra!: Calahorra ya está de fiesta

Todo el año esperando y ya están aquí. Calahorra vive desde las doce de este domingo uno de los días más importantes del año. Con la ropa blanca ya preparada, el pañuelo rojo planchado y los blusones enfundados a la cintura, como cada 25 de agosto, las cuadrillas han madrugado para acudir a los tradicionales almuerzos.

Chuletas, bacon, huevos fritos, pimientos verdes y del piquillo. Todo regado con vino de la tierra y alguna que otra caña (el zurracapote se guarda para el recorrido por los cuartos de las peñas). Todo lo necesario para aguantar un día que empieza pronto y termina tarde y en el que es imprescindible tener bien cargadas las pilas.

Y así, la música ha empezado a sonar desde bien pronto en la glorieta de Quintiliano, que miraba con celo a sus convecinos deseoso de bajarse de la peana y bailar con ellos. Después de ver cómo le han impuesto el tradicional pañuelo, el acto más esperado ha comenzado con un balcón central del ayuntamiento presidido por la reina y el rey de fiestas, la alcaldesa, Mónica Arceiz, y la edil de festejos, Raquel Moral. El resto de los protagonistas de la fiesta han visto prender la mecha que ha marcado el inicio oficial de la fiesta en los balcones cercanos.

Buen tiempo, muchas ganas, la ilusión de revivir un año más los mejores días de la ciudad y un pequeño detalle que ha enturbiado, poco, pero lo justo, el momento más esperado por los calagurritanos. Una cuadrilla numerosa se ha olvidado a lo que iba y ha comenzado a entonar cánticos contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Un gesto que hasta la propia alcaldesa ha tenido que calmar.

Tras este minuto incómodo, saltos, cánticos a voz en grito, besos, un calimocho por los aires… un cohete y la alegría máxima comprimida en unos pocos minutos. Y después del estallido oficial, el desfile de carrozas y las charangas con cientos de personas pidiendo agua a los balcones de camino al corazón de la ciudad.

Calahorra encara siete días cargados de fiesta en la calle. Degustaciones, encierros, actos musicales, una charanguita por aquí, un vermú torero por allá. Parones en la calle Grande para cantar el tradicional ‘Chorra’, zapatillas desgastadas de tanto andar, orquestas, verbenas, un viaje en los toritos en la feria, fuegos artificiales, una de churros, calor en la plaza de toros y fresco a la hora de volver a casa.

Fiestas en estado puro que solo se puede vivir en esta ciudad gracias a las seis peñas que lo han dado todo durante las últimas semanas para armonizar un programa que servirá a los calagurritanos y sus visitantes como guía de un camino que terminará el próximo 31 de agosto.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top