Deportes

Mario Nájera, un comodín ofensivo con gol, verticalidad y un físico mejorado

Foto: UD Logroñés

Ser futbolista es el sueño de muchos niños y el atacante ambidiestro Mario Nájera (Logroño, 23 de febrero de 2023), que ha regresado a la UD Logroñés en forma de cesión para esta campaña, puso mucho de su parte para cumplirlo. Como infantil pasó por el Comillas y más tarde, disputó dos temporadas en la UD Logroñés. Primero jugó como cadete, donde anotó hasta 54 goles y la siguiente, en la 2018/19, fue como juvenil, con debut incluido en el Promesas. Atraído por su proyección, el Deportivo le llamó para su cantera en verano de 2019. Comenzó en el Juvenil B, ascendió al A, ganó la División de Honor en España y disputó la Youth League (Champions para jóvenes). Llegó al Fabril (filial del Dépor) y espera que este paso por Las Gaunas, en Segunda Federación, le sirva para progresar más.

Desde que era muy pequeño, Nájera ya destacó en su visión de juego y su capacidad anotadora. Pero además de ello, una vocación temprana y muy clara. Mientras la mayoría de chavales se toman el fútbol como un juego, él lo tuvo claro desde el principio. Cuentan quienes le formaron que Nájera era un niño disciplinado, profesional, cuidadoso con la dieta y que nunca faltaba a un entrenamiento. Su esfuerzo le permitió destacar en infantiles y jugar un año adelantado a la edad que le correspondía. Tenía madera y podía pulirla. No excesivamente alto, rápido, ni físico en su niñez, se esforzó en mejorar cada uno de esos terrenos.

Foto: Deportivo de la Coruña

Cuando llegó a la UD Logroñés, sus virtudes sobresalieron por sí solas, como recuerda uno de sus formadores: «Era un jugador de una capacidad muy alta para hacer gol. Puede jugar en cualquiera de las posiciones tirado arriba, por fuera tirado a banda, como punta o segunda punta. Físicamente guarda muy bien la pelota, recibe en posición ventajosa, siempre genera, se gira y es muy vertical. Esa es de las mayores virtudes que tiene, que era muy vertical. Pese a no ser muy alto, tenía un buen remate de cabeza». Cinco años después y de vuelta al seno blanquirrojo, sorprende su cambio físico «radical».

«Está más hecho, más armado, más fuerte. Su tren inferior es fuerte en cuanto a cuádriceps y su tren superior lo ha trabajado para hacerse fuerte y aguantar el contacto», valora este especialista. Igual de habilidoso con las dos piernas, remata desde segunda línea y maneja bien todos sus recursos técnicos: su pierna zurda, su diestra y su remate de cabeza. Tampoco constan lesiones graves en su carrera y habrá que tocar madera para que siga así. Sin duda, es un jugador de los que eleva proyectos. Si había alguna duda del favoritismo de la UD Logroñés para ascender a Primera Federación, esta incorporación la despeja. Esa es la meta, ineludible. Y el jugador ha querido venir, rechazando ofertas de Primera Federación por regresar a su casa.

Cruzarse media España para madurar y cumplir un sueño

A falta de fútbol profesional o instalaciones suficientes, aspecto que ha cambiado con la construcción de la Ciudad Deportiva por parte de la UD Logroñés, Mario Nájera tuvo que salir de su ciudad y de su entorno. Lo hizo junto a su paisano y amigo Martín Ochoa, con quien formó una gran sociedad en el campo. Nájera se incorporó al Juvenil B deportivista y un año más tarde, pasó al A. Allí llegó su explosión: marcó quince goles en la liga Juvenil División de Honor y otro más en la fase final y su equipo se proclamó campeón de España. Fue una 2021-22 inolvidable para él. Junto a Ochoa, derribaron puertas y ambos se labraron un gran futuro.

Tal rendimiento sirvió para que el Dépor juvenil pudiera disputar la Youth League (Champions juvenil) en la 2021-22, campaña donde también participó en treinta encuentros en Tercera con el filial. Un año más tarde, en la 2022-23, el segundo equipo deportivista ascendió a Tercera y Nájera resultó crucial para ese objetivo. Debutó en Segunda Federación en el curso 2023-24 y no lo hizo nada mal: anotó seis goles y repartió tres asistencias. Como premio a su rendimiento, el Deportivo decidió renovarlo hasta 2027.

Foto: RCD Deportivo

Llega la hora de que Mario demuestre sus habilidades sobre el tapete verde de Las Gaunas. Su gol, su verticalidad, su creación de juego, son armas que pueden ayudar a los hombres de Miguel Flaño a reinar en su categoría. Y desde el punto de vista del futbolista, un año en casa, una oportunidad de crecer y volver a Coruña con más posibilidades de jugar en el primer equipo. Una escuadra que, además, acaba de recuperar la Segunda División y por tanto, el fútbol profesional. Los alicientes son claros y el movimiento apunta a un ‘win-win’ para todas las partes. El campo dictará la última sentencia.

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