La Rioja

«Llevo más de cuatro años sin ser atendido en el Hospital de Calahorra»

Con la salud no se juega. Una frase que repiten una y otra vez los pacientes de Oftalmología del Hospital de Calahorra y a la que se suma Jesús, un vecino de la capital riojabajeña que sufre de miopía magna o también llamada degenerativa y que lleva más de cuatro años sin ser atendido. «Estoy esperando una cita que, quién sabe cuándo llegará teniendo en cuenta que a día de hoy están llamando a los pacientes citados en 2019, tal y como me han explicado en admisión».

Jesús señala que no le mueve ningún ánimo político ni interés espurio, «solamente la preocupación por mi salud y la de mis conciudadanos. Me veo en la obligación de denunciar esta situación ante la indefensión que sufrimos los pacientes del Hospital de Calahorra, más concretamente de su servicio de Oftalmología».

Su patología, por el momento y afortunadamente, no ha ido a más, pero «es una enfermedad que conlleva riesgos para mi salud ocular como cataratas, glaucomas, desprendimiento de retina y degeneración macular miópica, por eso necesito revisiones».

Revisiones que Jesús tiene que llevar a cabo por la vía privada. «Mi situación me permite garantizarme las revisiones periódicas de mi vista, pero imagino cuántos no pueden hacerlo. Es incomprensible e insostenible esta situación, donde la lista de espera pública se agiganta al mismo ritmo que lo hacen las de las clínicas privadas de las cercanías». Porque este vecino de Calahorra ya lo ha comprobado. «Llamas ahora a una clínica privada y no te dan cita hasta octubre o noviembre».

La última revisión en el Hospital de Calahorra a la que acudió Jesús fue en 2019. «Comenzó la pandemia y todo se fue retrasando. En 2022 solicito una nueva cita y al no contestarme, redacté una carta a la directora del Hospital de Calahorra. Se limitó a responderme con la sarta de promesas infundadas, esfuerzos clásicos y supuestas ampliaciones de plantilla que no terminan por materializarse en nada. A dos años de aquello, seguimos igual, y la situación no tiene visos de cambiar».

Escrito y quejas que siempre han ido dirigidas hacia la Administración y en ningún momento a la plantilla de profesionales que dan servicio, «en muchas ocasiones por encima de sus posibilidades, en dicho Hospital. Ellos hacen muy bien su trabajo, y personalmente solo tengo agradecimiento hasta ellos, el problema es la falta de medios».

Jesús denuncia su caso, pero sin olvidarse de otros más graves que sufrirán otros vecinos. «Incluso me han llegado a decir en el propio Hospital que mi médico de cabecera me cambie de patología para entrar a una lista preferente, pero yo no quiero pasar por encima de nadie. Si todo el mundo hiciera lo mismo la lista preferente se convertiría en una ordinaria y no avanzaríamos».

«Un caso particular»

Desde la consejería de Salud explican que el de Jesús se trata de «un caso particular. «No nos consta que lleve tanto tiempo sin haber sido atendido en oftalmología», aseguran aunque advierten que «tiene cita preferente y se le atenderá previsiblemente en las próximas semanas».

A pesar de ello advierten que el Hospital de Calahorra está buscando los recursos pertinentes para mejorar la calidad asistencial de las especialidades con demanda más creciente como es el caso de oftalmología. «Se están poniendo todos los medios humanos y técnicos para agilizar la atención en este tipo de consultas».

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