Miguel Flaño habla de identidad. Y cuando alguien que procede del club que procede (Osasuna) habla de identidad conviene escucharle. De la identidad hizo virtud como futbolista de Primera División. Y en ésta, su primera experiencia como entrenador en un banquillo profesional, se aferra precisamente a la identidad para lanzar un primer discurso en el que no ha querido hablar de lo que por otra parte resulta evidente, que la UD Logroñés, como el curso pasado, es el principal candidato a lograr el ascenso.
«Pero no por mucho decirlo va a hacer que se cumpla», indicaba ya la temporada pasada Carlos Lasheras, un director deportivo que sabe que se la juega esta temporada. Y en el club se tiene la sensación inicial, que para nada es una certeza, de que se ha acertado con las incorporaciones. Lupu y Barrero son dos jugadores que vienen de hacer goles la temporada pasada en el Numancia y el Utebo respectivamente. Aliaga es uno de esos extremos que cambia partidos, Agüero es una apuesta segura tras lo visto la temporada pasada, y por detrás se ha dotado al equipo de solidez en la parcela ancha con futbolistas con muchos partidos a sus espaldas como Gualda o Pau López, o con jugadores de superior categoría como el lateral zurdo Álvaro Mateo o el central riojano Pablo Bobadilla, que además de elevar el nivel tras la salida de Miki Codina lanza un mensaje directo a la afición de la UD Logroñés, un mensaje de identidad claro y rotundo que es lo que anda buscando desde el primer día Miguel Flaño.

Flaño habla con Aliga y Pau López, Yasin hace corro con Facchín y Barrero, y Álvaro Mateo dialoga con Agüero.
La plantilla no está cerrada, pero Lasheras ha logrado darle continuidad a un equipo que en lo defensivo, el curso pasado, se mostró a gran nivel. Siguen los mismos dos porteros, de calidad sobrada para esta división; con dos centrales de envergadura para la categoría como Monreal y Ugarte -que ha apostado por seguir en Logroño a pesar de tener mejores ofertas-; a la que se suma un grupo de futbolistas que fue clave el curso pasado, dando personalidad y carácter a un equipo que adoleció de más problemas de calidad individual que de trabajo en equipo, unidad, buen ambiente y competitividad. Iñaki -ahora lesionado-, Yasin, Sarriegi y Madrazo deben posibilitar que el tránsito de una temporada a otra sea lo menos traumática posible para mantener claro el objetivo y que nadie se baje del empeño de llevar a la UD Logroñés a la división que jamás debió perder.
A su lado estarán unos cuántos jóvenes jugadores cuyo papel habrá que ver cómo se va definiendo. Nadie esperaba que Miki Codina compitiera a tan buena altura y acabó siendo el mejor de la pasada temporada. Daza intentará ganar peso en la portería riojana, Enzo Facchín debería demostrar que ya se ha adaptado a la compleja teoría táctica del fútbol europeo pero sin perder esa chispa ofensiva por la que se intuye haber encontrado a un futbolista diferente. Continúa Beñat y han promocionado desde el primer equipo Eloy, un central que estuvo el curso pasado entrenando con el primer equipo, Curro Bonilla e Iván Garrido, dos centrocampistas que lideraron el equipo campeón el curso pasado en Tercera División; y el delantero Riki, un menudo futbolista brasileño capacitado para retratar defensas.

Aliaga bebe agua seguido por Agüero.
Enclavada en el Grupo 2, la UD Logroñés ha arrancado este lunes su segundo intento para salir del lodo. Se ha fortalecido, da la sensación de que ha superado con éxito lo que bien pudiera ser considerado como un veranillo vitaminado tras ese fantástico lleno en Las Gaunas ante el Marbella, que acabó con un mal resultado deportivo pero con un mensaje que llegó alto y claro a los oídos de un propietario, Félix Revuelta, que sigue percibiendo motivos para incrementar la inversión. Confía en Carlos Lasheras, sabe que la afición riojana respalda de forma mayoritaria el proyecto que él lidera desde 2009, y es sabedor de que no se puede perder más tiempo en Segunda Federación, toda vez que la entidad dispone de unas instalaciones ejemplares para la Real Federación Española de Fútbol y la FIFA, que las observan como un buen lugar para preparar un Mundial, así que resultan inmejorables para salir de una vez por todas del barro.
Lasheras ha elegido a Flaño como entrenador, que ha llegado en este primer día con el empuje incuestionable de quien se sabe ante un gran oportunidad para echar andar en los banquillos con un primer éxito. Y ha comenzado por el principio, hablando de solidez, identidad y construcción desde la mejora individual y colectiva en cada entrenamiento. Si todos lo hacen bien no parece que esta temporada pueda haber un equipo más potente en el Grupo 2 que está UD Logroñés, aunque esto es fútbol y sobre todo es la UD Logroñés, capaz de lo mejor y de lo peor para seguir constatando una y otra vez que acertó aquel que dijo que el camino nunca es fácil y resulta del todo sinuoso.


