A las siete de la tarde de este jueves y con puertas abiertas para sus aficionados, el Calahorra ha vuelto al trabajo con una sorpresa. El técnico Íñigo Valencia cuenta de esta forma con un efectivo adicional. Se trata del delantero Jorge Martínez-Losa (Arnedo, 10 de marzo de 1999), que se encontraba sin equipo, tras no seguir con el Deportivo Fabril. Castigado por las lesiones, que malograron su etapa en la UD Logroñés, el arnedano vuelve a un Calahorra donde ya jugó la segunda parte de la 2020/21, donde fue titular en un playoff a Segunda y la 2021/22, en la que marcó seis goles antes de caer en el dique seco.
Las lesiones han sido su pesadilla, pues le han dejado más de un año y medio en el dique seco. Se dice pronto. Primero se rompió el cruzado en septiembre de 2019 y ya no volvió a jugar más esa campaña, parada por el coronavirus. Cuando vivía un buen momento en el Calahorra, su rodilla dijo basta en febrero de 2022 y no pudo recuperarse hasta finales de año. En diciembre de 2022 llegó a la UD Logroñés pero desgraciadamente volvió a romperse el cruzado anterior de su rodilla derecha en enero de 2023. Tres veces ha pasado ya por el quirófano a sus veinticinco años.

Jorge Martínez Losa, en su breve etapa como blanquirrojo / Foto: UD Logroñés
Después llegó al Fabril, donde no tuvo un éxito que espera encontrar de nuevo en La Planilla. Con sus 196 centímetros de altura, su remate y su velocidad, argumentos tiene para demostrar su mejor fútbol. Lo único que necesita es que su físico aguante. Por desgracia, estas historias ya las han vivido futbolistas, salvando las distancias, como Ansu Fati o el ejemplo más paradigmático, Santi Cazorla. No todos los cuerpos son iguales.
Con él, los rojillos disponen de 21 profesionales del primer equipo. En portería se sitúa Azón, que renovó y también Brais, cedido desde el Deportivo Fabril. Unos metros más adelante, el riojano Víctor López ocupa el lateral derecho, que puede ser además extremo. Cuatro jugadores ocupan el eje defensivo: Vega, Barandiarán (tenía contrato), Zubiri, Garro y el canterano Ugaitz, también adaptable como lateral derecho. El lateral izquierdo también está doblado, con ‘Txejo’ y Hualde. Por otro lado, hay una gran representación en el centro del campo, gracias a Javi Cobo, David Sánchez, Javi Bueno, Oier Herrera (tenía contrato) y Facu Ballardo. Además, el mediocentro Anas Abwainy, del filial, hará la pretemporada con el primer equipo.
En la zona ofensiva, los riojabajeños lograron la renovación del capitán Julen Ekiza. Resultó un buen logro para la entidad, ya que este mediapunta convirtió nueve tantos durante la pasada temporada, cinco de ellos desde los once metros. Por último, en el frente de ataque hay cuatro futbolistas: Aparicio por la zurda, Chus Villar y Antonio Salinas en la diestra y Azcona-Jorge Martínez-Losa en punta.

Foto inicial de la pretemporada / Foto: CD Calahorra
Teniendo en cuenta que la Segunda Federación deja 25 fichas como tope máximo, de las que 16 tienen que ser sénior y el resto sub-23, el club cuenta ahora mismo con dieciséis sénior y cinco sub-23 (Brais, Ugaitz Martínez, Barandiarán, Sergio Pascual ‘Txejo’ y Oier Herrera). Por lo tanto, la entidad ya ha alcanzado su tope en cuanto a sénior y puede aprovechar cuatro fichas más para jugadores jóvenes. Para ese propósito puede servir su filial, en Tercera División. Precisamente esa es una de las áreas de actuación de la academia ASPIRE, que aplica innovación en los métodos de entrenamiento.
Bajo la canícula, los rojillos han comenzado un camino que les llevará hasta el debut liguero en Segunda Federación, programado para el 1 de septiembre. Además de la liga, el Calahorra jugará también la Copa Federación, directamente en fase nacional. Lo hace tras ocupar el mejor puesto en su grupo de los no clasificados a la Copa del Rey. El interés de esta competición es que esa competición da cuatro billetes al torneo del ‘KO’. Para ello, les hará falta pasar tres rondas. Otro aliciente más para un curso ilusionante.
En ese camino de preparación, el Calahorra jugará seis encuentros de preparación: todos a las siete de la tarde y en territorio riojano. La presentación será frente al Zaragoza el próximo 24 de julio, en La Planilla y ante un Segunda División. El mismo escenario recibirá a la Real Sociedad B el 27 de julio y el 31, a la Cultural Leonesa. Dos equipos, estos últimos, de Primera Federación. Para el 3 de agosto, la cita está programada en el Municipal de Pradejón, con el Osasuna B como rival. Por último, la preparación se cerrará con encuentros frente al Numancia (7 de agosto) y el Amorebieta (10 de agosto), también en La Planilla.
Un grupo muy abierto
Encuadrados en un grupo con los otros cuatro riojanos (UD Logroñés, SD Logroñés, Alfaro y Anguiano), tres navarros (Tudelano, Izarra, Subiza-Osasuna C), cinco aragoneses (Deportivo Aragón, Barbastro, Ejea, Teruel y Utebo) y cinco vascos (Arenas de Getxo, Alavés B, Gernika, Vitoria, -filial del Eibar- y Real Sociedad C), el Calahorra puede darse por satisfecho. Evitó al Numancia, un gran ‘coco’ por el ascenso, ubicado en el Grupo I. Sin la presencia rojilla, solo la UD Logroñés tiene el mandato de ser primero. Cierto es que el Teruel y la SD Logroñés, los otros dos descendidos, también esperan luchar por el liderato.
A partir de ahí, la batalla por la promoción se antoja muy reñida, con muchos candidatos en la pomada. Desde el punto de vista rojillo, todo queda abierto. No hay que descartar a los filiales, especialmente al Alavés B y el Deportivo Aragón. También a equipos que compiten muy bien, como el Utebo o un Arenas de Getxo que espera mejorar su rendimiento de la última campaña. Ahí pugnará un Calahorra, sin descartar el sueño de volver a Primera Federación.


