Agricultura

El cártamo se abre paso tímidamente en los sembrados riojanos

Cultivo de cártamo en Ocón.

Mientras los cortes de las cosechadoras van segando las espigas de cebada y de los primeros trigos de la campaña hay otras fincas que lucen una estampa diferente. Una especie de cardos ocupa una minoritaria superficie en La Rioja este año: el cártamo. Esta oleaginosa, catalogada como cultivo industrial y con diversas aplicaciones que van desde el aceite vegetal hasta los cosméticos y colorantes como el tinte para pintura, apenas ha tenido presencia en la comunidad en las últimas décadas.

De hecho, entre 1990 y 2021 tan solo se ha sembrado cártamo dos años en la Rioja: en 2009, con 28 hectáreas registradas, y al año siguiente, que se redujo la superficie a tan solo cuatro hectáreas. A nivel nacional son las comunidades de Castilla-la Mancha, Castilla y León y Andalucía (en este orden) las que concentran la mayor parte de la producción que se cultiva en el país (15.413 hectáreas en 2022, según datos del Ministerio de Agricultura). Entre los atractivos de esta planta originaria de la India destaca su resistencia a los ataques de la fauna silvestre, ya que los animales prefieren otros brotes que el cártamo.

Honorio Pinilla es uno de los pocos agricultores de la región que este año ha apostado por esta oleaginosa muy propicia para tierras de secano. Se ha estrenado esta campaña sembrando unas 120 fanegas en Ocón. Un cultivo que se suma a los guisantes, la colza, los garbanzos, el centeno, el trigo y la cebada que también ocupan su explotación.

«Me dijeron que es un cultivo que deja buena cibera, es decir, que deja buen barbecho para el año que viene aportando nitrógeno a la tierra. Un factor importante que no se da, en cambio, con el girasol, con el que he tenido malas experiencias porque deja el suelo muy esquilmado y muy cansado», apunta este agricultor de Ausejo.

Eso sí, Pinilla deja claro que el cártamo tampoco es una buena opción si lo que se busca es sacar rendimiento. «Aquí en esta zona lo que mejor funciona es el trigo y la cebada, pero es cierto que hay que diversificar para la rotación de cultivos». La cosecha de esta oleaginosa, que se siembra por primavera, está prevista para principios de septiembre, por lo que no coincidirá con la siega del cereal que mantiene el ajetreo estas semanas en el campo riojano.

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