El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha resuelto favorablemente una modificación normal y temporal del pliego de condiciones de la denominación de origen protegida Cava solicitada por su Consejo Regulador para, entre otras cosas, hacer frente a las consecuencias de la sequía.
Así figura en la resolución que ha publicado este jueves el BOE, que detalla todo el proceso administrativo que ha seguido la solicitud con la Dirección General de Alimentación y las siete comunidades autónomas afectadas.
La Dirección General de Alimentación ha señalado que la implementación de estos cambios es «imprescindible» para sacar a la DO Cava de una «grave crisis de materia prima provocada por la sequía» y que, dada la unanimidad en la aprobación por el pleno de su Consejo Regulador de tal modificación temporal, se procede a su aprobación.
La propuesta de modificación del Consejo Regulador de la Denominación de Origen (DO) Cava incluye un cambio en la descripción organoléptica del cava de paraje calificado y la creación de una provisión de garantía cualitativa.
Este último aspecto tiene como objetivo crear un fondo de vino que potencialmente pueda servir de vino base para la elaboración de cava y compensar así la falta de materia prima a la que se enfrentan las bodegas de esta DO por la sequía de los últimos años, según explicó el Consejo Regulador a mediados del pasado abril.
Para la creación de esta provisión de garantía cualitativa se permitirá utilizar uvas de viñedos que se encuentran en parcelas situadas dentro del territorio de la DO Cava que no estén inscritas en el registro de explotaciones del Consejo Regulador, con un máximo de hasta un quince por ciento en la producción de cada bodega.
Cabe señalar que hay hasta 23 términos municipales en la DOCa Rioja amparados también en la DO Cava, en lo que se denomina como la subzona del Alto Ebro: Alesanco, Azofra, Briones, Casalarreina, Cihuri, Cordovín, Cuzcurrita de Rio Tirón, Fonzaleche, Grávalos, Haro, Hormilla, Hormilleja, Laguardia, Mendavia, Moreda de Álava, Nájera, Oyón, Sajazarra, San Asensio, Tirgo, Uruñuela, Viana y Villalba de Rioja.
En un contexto general en el que ‘sobra’ uva a nivel mundial, ¿podrían los viticultores en estos pueblos utilizar sus uvas de Rioja en 2024 para cava? La respuesta es que sí y no. Cabe recordar que la producción de las viñas inscritas en los registros del Consejo Regulador de Rioja ha de destinarse exclusivamente a la elaboración de vino amparado. Si las uvas no están inscritas en la DOCa, vía libre.
También se permitirá que un aumento de producción hasta 15.000 kilos por hectárea que se destinarán a un fondo compartido de vino. Estas medidas sólo se adoptarán para los cavas de guarda y no afectan a los cavas de guarda superior (reserva, gran reserva y paraje calificado) y a ellas pueden adherirse todas las bodegas de la DO Cava.


