El Rioja

Las claves de la vendimia 2024 en Rioja

La reducción de rendimientos, la cosecha en verde y la monitorización del viñedo condicionarán la campaña

Foto: Sergio Espinosa

Apenas quedan dos meses para que los remolques, cestos y tijeras comiencen a mancharse del mosto de esos primeros racimos de uva (el año pasado la vendimia comenzó un 10 de agosto), y los nervios comienzan a palparse ya en el campo. Mientras avanzan los tratamientos en la viña y el despunte de los pámpanos, el sector atiende a las normas y claves que marcarán el desarrollo de esta cosecha.

– Reducción de rendimientos. Tal como se acordó durante la campaña anterior y con extensión también para la presente, los rendimientos amparados para las uvas tintas se quedan al 90 por ciento (5.850 kilos por hectárea), mientras que los rendimientos de transformación se sitúan al 69 por ciento. Las blancas, por su parte, mantienen el cien por cien en campo y el 70 por ciento en bodega.

Así mismo, también se ha modificado el rendimiento tipo máximo de entrada en bodega, fijándose en un 115 por ciento frente al 125 por ciento de campañas anteriores. De superar este límite de producción se procederá a descalificar el viñedo por completo. Una medida con la que se busca reducir la carga de esos viñedos muy productivos para que su producción natural se modere.

– Monitorización del viñedo. En lo referido al control de rendimientos en campo para la totalidad de las viñas se aplicará en fechas próximas al envero un modelo basado en Inteligencia Artificial y se implementará un sistema telemático de consulta de las expectativas productivas del viñedo por parte de los viticultores. El Servicio Habilitado de Veedores del Consejo Regulador podrá llevar a cabo revisiones e inspecciones para detectar parcelas de viñedo con una carga productiva superior a dichos rendimientos. También se creará un grupo de trabajo para gestionar la masa vegetal con el fin de adaptarla a las necesidades de la DOCa a medio y corto plazo.

Aquellos titulares de viñedos en los que se detecten expectativas de producción elevadas serán requeridos por el Órgano de Control para ajustar dicha producción a los rendimientos máximos autorizados y que volverá a inspeccionar después de la fecha límite de intervención comunicada. De detectarse parcelas que sobrepasan esos máximos autorizados una vez alcanzada la fase de maduración, no se otorgará el amparo de la denominación a dichos viñedos afectados.

– Cosecha en verde. La Rioja ha remitido al Ministerio de Agricultura un total de 5.366 parcelas (correspondientes a unas 6.000 hectáreas y 1.772 viticultores) para acogerse a estas ayudas. La resolución de concesión se publicará antes del 30 de junio en el BOR y el plazo para la solicitud del pago de la ayuda y la realización de los trabajos se iniciará el 1 de julio de 2024 y finalizará el 15 de julio de este año. Los beneficiarios deberán comunicar la ejecución de la cosecha en verde dentro de ese mismo plazo, acto que se considerará como la solicitud de pago de la ayuda.

En esta convocatoria La Rioja recibirá 14.054.463,04 euros (la comunidad que más subvención obtendrá) de fondos provenientes de la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV), que cubrirán en primera instancia 3.604 parcelas, un 67 por ciento del total de las solicitudes. Para completar el mapa de Rioja, la comunidad foral ha registrado 935 hectáreas correspondientes a la DOCa (el 12,7 por ciento del viñedo plantado en Navarra bajo esta denominación), mientras que los viticultores de Rioja Alavesa han solicitado 1.286 hectáreas (el 10 por ciento del viñedo de la zona). La suma de los tres territorios supone casi el 13 por ciento del viñedo de Rioja.

– Vino de mesa. Tal como fija el Pliego de Condiciones, se permite la entrada de un 4 por ciento de producción adicional (referido a desviación por causas climáticas) que se suma a ese 90 por ciento de rendimientos amparados en campo y que a partir de esta campaña irá a parar directamente a destilación y no a vino de mesa como venía ocurriendo hasta el momento. Sin embargo, el vino de mesa no desaparece así del escenario de la denominación. En el momento de la transformación de uva en vino se mantiene la posibilidad de que el vino generado por el exceso de prensado hasta un máximo del 74 por ciento se destine a vino de mesa en lugar de a destilación. Es decir, de cada cien kilos de uva (que entra bajo el amparo de Rioja) lo que sobrepasa de ese 69 por ciento amparado hasta llegar al 74 por ciento se convierte en vino de mesa automáticamente.

– Destilación. El año pasado se destilaron 17,1 millones de litros de vino en La Rioja que se subvencionaron con casi 15 millones de euros, mientras que para este año el Gobierno de Capellán y anunció un presupuesto de 17 millones de euros a razón de 0,86 euros el litro de vino tinto y 0,77 euros el litro de vino rosado. Como novedad este año, se aplicará un nuevo criterio de admisibilidad para las cooperativas en el que se les exigirá que recojan, al menos, el 70 por ciento de las uvas tintas de sus socios (tal como se les exigió a las bodegas el año pasado) para poder acogerse a las próximas ayudas a la destilación. Un cambio en la normativa que ha llevado a algunas cooperativas a modificar con premura las solicitudes de cosecha en verde de sus socios para evitar superar ese 30 por ciento de la masa de viñedo apuntada a esa vendimia adelantada.

Mientras que el Gobierno regional aún no ha publicado las bases que establecen la Orden de las ayudas extraordinarias para la destilación voluntaria de vino, los vecinos del País Vasco ya han anunciado el precio por litro de vino destilado: 0,92 euros y 0,91 euros para vino tinto y rosado, respectivamente. El Gobierno vasco habilita así una partida económica de casi 7,5 millones de euros que irán dirigidos a las bodegas de Rioja Alavesa. Por su parte, Navarra prevé destinar 4,5 millones de euros para la destilación de 7,6 millones de litros; 4,8 correspondientes a la DO Navarra y otros 2,8 a vinos de Rioja. El precio de destilación para los vinos de la DOCa se fija en los 0,85 euros/litro en tintos y rosados.

– Control cualitativo de mostos y vinos. Con el fin de garantizar la máxima calidad de los vinos amparados y comercializados se intensificarán las medidas de control para asegurar la calidad de estos. Por un lado, con controles aleatorios en las propias bodegas con toma de muestras en las diferentes fases de producción, desde la elaboración hasta el momento de la comercialización. El proceso de análisis y control culmina en el análisis sensorial de las muestras de los vinos de la añada, donde se aplica el nuevo panel de cata inaugurado el año pasado. UN sistema “más garantista y objetivo” que deja fuera de juego a más vinos que antes ya que se busca que cumplan con nuevos parámetros de calidad y un equipo de 170 catadores entrenados para describir esas muestras.

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