Especial Enoturismo

Modelo de éxito: Rioja, única DO con monitor de enoturismo

Es incuestionable. Con el paso de los años, gracias al con vencimiento y al esfuerzo de las bodegas de Rioja, así como a las estrategias lideradas por el Consejo Regulador, el enoturismo ha demostrado ser una pieza clave en el desarrollo económico de la Denominación de Origen Calificada (DOCa).

La edición 2023 del ‘Monitor de Enoturismo’ ha confirmado la consolidación del sector como un motor de crecimiento, destacando cifras récord de visitantes y un impacto económico significa tivo. En 2023 fue de 186 millones de euros, un incremento de 30,41 millones respecto al ejercicio anterior, en un cre cimiento que se debe, en gran parte, a la continua evolución y apuesta de las bodegas de Rioja para complacer las de mandas de un mercado cada vez más exigente.

Estas cifras avalan la buena labor de las bodegas que abren sus puertas para enseñar no sólo las esencias de Rioja, sino una diversidad de planes y propuestas que son capaces de satisfacer las inquietudes y necesidades de todos los que se acercan a la región vitivinícola, ya lo hagan en grupo, en pareja o en familia. Tanto para el ocio, como para el trabajo (MICE), así como para buscar las experiencias más premium o de lujo. Un ejemplo de ello, la celebración en Rioja del World’s Best Vineyards en julio del año pasado, que convirtió a la DOCa en el epicentro mundial del enoturismo con la visita de un centenar de periodistas internacionales especializados en vino, además de otras personalidades del sector procedentes de todas las partes del mundo.

Para el enoturismo en Rioja, el año 2023 fue de auténtico récord. Las bodegas de la denominación recibieron un total de 879.423 visitantes, un incremento del 17,5 por ciento respecto al año anterior y un 2,5 por ciento por encima de 2019, cuando se había registrado la mayor llegada de enoturistas hasta la fecha. Además, los turistas que apuestan por profundizar en su conocimiento de Rioja cada vez llegan desde más lugares del mundo.

Aunque el mercado nacional sigue siendo predominante, la demanda internacional continúa al alza (3,5 puntos más en 2023 que en 2022) y ya supone un tercio del total. Norteamericanos, ingleses y franceses eligen Rioja para descubrir su historia, sus diversas propuestas, su cultura y sus paisajes, aunque mercados como Alemania o los países nórdicos están ganando peso en un enoturismo que parece no tener límites geográficos.

Rioja es la única denominación de origen en España que cuenta con un monitor propio de enoturismo: una herramienta que permite descifrar de primera mano, y año a año, la evolución del sector, analizar la oferta y la demanda existente en las bodegas y medir y examinar cada una de las variables que afectan al fenómeno del enoturismo en la región vitivinícola.

Esta valiosa herramienta es un fiel reflejo del reto que asumió el Consejo por impulsar el enoturismo y promocionar no sólo sus vinos sino también el increíble territorio que los hace posibles, sus bodegas, su cultura y sus paisajes. Un desafío que consiste también en asumir la coordinación de una estrategia con todos los agentes implicados en una composición territorial compleja, pero que transita firme por la excelencia enoturística.

Porque el Monitor de Enoturismo ofrece datos precisos para seguir trabajando y seguir creciendo. Así, el estudio también destaca que septiembre y octubre son los meses más elegidos por los turistas para visitar Rioja, aprovechando la vendimia y el cambio de colores en las viñas. Líder indiscutible en enoturismo en el ámbito nacional y un claro referente en el internacional, Rioja ha contribuido además de forma notable a la desestacionalización y disgregación de la oferta turística nacional (no todo va a ser sol y playa en los meses de verano), así como a su diversificación dando vida y generando riqueza en zonas rurales del interior del país que se han convertido en auténticos tesoros por descubrir.

No acaban ahí los hitos económicos y de volumen de visitantes. En un afán decidido por seguir creciendo, las inversiones en enoturismo realizadas en las bodegas de Rioja superaron los dos millones de euros en 2023, reflejando un aumento del 83,8 por ciento respecto al año anterior. Mejorar las instalaciones y servicios, con un enfoque claro en la creación de experiencias más premium y personalizadas, es el objetivo de la mayoría de ellas que saben que la excelencia es clave para atraer a los turistas y la encuentran en un compromiso inquebrantable por seguir mejorando año a año.

El enoturismo en Rioja no solo genera ingresos, sino que también crea empleo (alrededor de 700 puestos directos en la región) con una clara apuesta por la profesionalización en el sector. Cada vez son más las bodegas (73 por ciento) que cuentan con un área específica de enoturismo, gestionada por profesionales que se esmeran en atender al turista y consiguen que se vaya con un buen sabor de boca de la región. Esta especialización es imprescindible para ofrecer experiencias de calidad y atraer a un público exigente. Sin duda, una de las claves del éxito.

Creciendo cada año, en Rioja un total de 204 bodegas ofrecen propuestas enoturísticas a los visitantes. En su mayoría son bodegas familiares (58,8%) que ponen a disposición del turista sugerencias atractivas y novedosas. Tampoco faltan las bodegas que destacan por sus entornos rodeados de viñedos (47%) o bodegas centenarias (20%) como uno de los buques insignia de la denominación.

En todas ellas hay mucho de lo que disfrutar. La oferta de servicios incluye visitas con degustación, venta de vinos, experiencias premium, eventos familiares y actividades didácticas. Dos de cada tres cuentan con wine bars en los que disfrutar de los sabores de los vinos que elaboran y más de la mitad además tienen espacios habilitados para reuniones empresariales.

Una variedad en la oferta que ofrece experiencias únicas a precios que van desde los 20 euros para una visita básica con degustación hasta los 79 euros para visitas con comida en las que se marida a la perfección los vinos de Rioja con la suculenta gastronomía de la zona. Además, no faltan experiencias VIP que pueden llegar a un precio medio de 160 euros y que incluyen catas especiales, experiencias gastronómicas y actividades de tempo rada como la vendimia. En un no parar para ensalzar la cultura de Rioja, además las bodegas de la región organizaron a lo largo de 2023 más de 75 eventos enoturísticos, momentos únicos que han atraído a unas 35.000 personas.

Un año histórico para el enoturismo en la DOCa Rioja, que consolida su posición de liderazgo y muestra una tendencia de crecimiento sostenido atrayendo a cada vez más personas que llegan de más lejos y que disfrutan del cada vez mayor número de experiencias que ofertan las bodegas. Un testimonio del éxito y el potencial de esta región vinícola que además de saber hacer grandes vinos sabe cómo recibir a todos aquellos visitantes que quieren disfrutar de él desde el territorio.

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