Los precios de las distintas empresas que gestionarán el servicio de comedores escolares, según la propuesta de adjudicación del servicio publicada recientemente, serán los más caros de España, muy por encima de la media del resto de comunidades autónomas. Así lo ha afirmado FapaRioja.
La federación de asociaciones de madres y padres riojanas considera que es un coste muy alto para que lo asuman exclusivamente las familias, pues el precio se ha incrementado entre un 56,2 por ciento (7,17 euros/día) y un 73,2 por ciento ( 7,95 euros/día), con respecto a lo que pagaban al comienzo de este curso escolar.
FapaRioja ha comprobado que en varias Comunidades Autónomas se realiza un copago en el que los gobiernos asumen parte o el total de ese gasto para que estas subidas de precio no repercutan solo en las familias. No será así en La Rioja, por lo que el próximo curso los comedores escolares riojanos serán los más caros de España.
En Extremadura el 86 por ciento de las familias tiene el comedor escolar gratuito, en Cantabria y Asturias tienen un máximo de pago para las familias, 5,5 y 4,5 euros al día respectivamente, y el resto lo asumen sus gobiernos como copago. En Galicia los comedores gestionados por su gobierno, dan el servicio al 80 por ciento de las familias gratuito o por un euro. Estos son algunos de los datos, y muestran que los precios del servicio de comedor de La Rioja serían entre un 35,5 por ciento y un 45,8 por ciento más altos que los de la media española, incremento con el que FapaRioja no está de acuerdo y del que no ha sido conocedora hasta la publicación de la propuesta de adjudicación.
FapaRioja colaboró con la Consejería de Educación y Empleo en la redacción del pliego de prescripciones técnicas para la nueva licitación de los comedores escolares, que desarrollan cómo deberán ser las características de las comidas, los ratios de las personas monitoras o las penalizaciones a las nuevas empresas. La fijación del precio del comedor escolar, sin embargo, no ha sido fruto de dicha colaboración. Una vez cerrado el pliego de prescripciones técnicas, «no se ha invitado a participar a FapaRioja en ninguna otra decisión, entre ellas, la del criterio de establecimiento del precio, que es muy elevado para que lo puedan asumir las familias».

Muchas de esas familias fueron dejando de contratar el servicio de comedor a lo largo del año pasado, debido a la situación tan problemática que se produjo con la empresa anterior, hecho que les ha generado muchas dificultades para conciliar. Y aunque este año se estén reincorporando de nuevo a los comedores con la nueva empresa, FapaRioja teme que el nuevo incremento de precio provoque de nuevo el abandono progresivo del servicio.
Para FapaRioja, la intención de la Consejería de Educación de estudiar la ampliación de esas ayudas para el próximo curso, aunque se valora positivamente, no es suficiente: el encarecimiento que van a sufrir los comedores escolares va a suponer una traba de acceso de primer nivel para las familias.
La Federación solicita un apoyo más realista, en el que, más allá de su consideración como complementario por la ley, se valore la importancia real del comedor escolar como un servicio esencial por varios motivos: desde el punto de vista económico, por constituir una verdadera política activa de empleo al permitir la conciliación de la vida familiar con la vida laboral; desde el punto de vista social, por dar cobertura nutricional a situaciones de exclusión social; y desde la perspectiva educativa y pedagógica por contribuir al logro de que alumnado refuerce vínculos sociales y adquiera hábitos de vida saludables.
Por todas estas razones, FapaRioja solicita un sistema de copago en el que, al igual que sucede en otras Comunidades Autónomas, se establezca un precio máximo a abonar por las familias a partir del cual, sea la administración pública la que se haga cargo de la diferencia a pagar a las empresas contratistas del servicio. Y, por supuesto, sin que ello vaya en detrimento de las ayudas ya establecidas en favor de las familias con rentas más bajas.


