Los colectivos feministas Kirké, Feministas de La Rioja, Horizonte Violeta, Mujeres Feministas de Murillo de Río Leza y SiempreVivas han expresado este lunes su «dolor» ante «la última víctima mortal de la violencia machista», en alusión a la muerte de una mujer tras caer el pasado sábado desde un segundo piso en Pradejón.
Aunque las cuatro entidades señalan en su comunicado que los indicios parecen indicar que la muerte se produjo por suicidio, «nuestra conciencia colectiva deber hacernos reflexionar sobre la pertinencia y eficacia de nuestras herramientas ante la violencia machista, sobre nuestras instituciones y sobre cómo combatimos los cimientos del sistema patriarcal», ya que la víctima había figurado en el sistema VioGén, destinado al seguimiento y protección de las mujeres víctimas de violencia de género.
«Las víctimas de violencia de género sufren graves consecuencias físicas, sociales y psicológicas antes, durante y después de denunciar o de romper la relación con su maltratador», señalan los colectivos, subrayando que «la violencia no termina cuando se sale de una relación de maltrato, sino que con este paso comienza otro camino arduo, difícil y lleno de dolor en el que muchas mujeres acaban solas».
Estas entidades advierten de que «un maltratador puede alejarse físicamente de su víctima, pero no de su espacio mental y emocional, causándole graves traumas que pueden acompañar a la mujer —y, cuando las hay, a sus hijas e hijos durante años. Por ello, muchas supervivientes conviven con el dolor a diario, con el miedo constante, con su libertad cercenada hasta el punto de que esta situación emocional y psicológica este puede llegar a ser insoportable».
«Esta situación puede volverse aún más difícil en el ámbito rural, en el que en numerosas ocasiones no existen medios para atender a las víctimas e incluso el entorno puede resultarles hostil dada la cercanía al círculo del maltratador», añaden.
Por ello, y aunque existen recursos a disposición de las víctimas, estos colectivos afirman «con rotundidad» que los recursos «no son suficientes». «Es preciso que las administraciones públicas mejoren la atención psicológica y social que se destina a víctimas de violencia de género en todo el territorio riojano y a su entorno más cercano para evitar casos como el que tuvo lugar la tarde del 18 de mayo», subrayan.
Con su comunicado, las asociaciones feministas expresan «nuestra impotencia y dolor ante otra compañera arrebatada» y envían su pésame a sus familiares, amistades y seres queridos. Asimismo, se ponen a disposición de todas las víctimas que necesiten apoyo u orientación «a la hora de transitar este difícil camino. No estáis solas, y nunca vais a estarlo mientras una de nosotras esté en pie».
Red Vecinal contra la Violencia de Género
En la misma línea, la Federación de Asociaciones Vecinales de La Rioja -que coordina la Red Vecinal contra la Violencia de Género- se ha sumado a la condena de la muerte en Pradejón con un comunicado en el que subraya que «la violencia de género deja profundas heridas psicológicas incluso después de terminar la relación de maltrato, y a veces estas secuelas pueden derivar en situaciones catastróficas en el bienestar emocional de la mujer que los ha sufrido».
La Red Vecinal contra la Violencia de Género dispone entre sus servicios de grupos de apoyo mutuo, autoayuda y empoderamiento «al que pueden acercarse mujeres de diferentes municipios riojanos». «En ellos, se les acompaña durante todo su proceso difícil, doloroso y muchas veces largo para que las mujeres no se sientan solas», añade.
A lo largo de estos años, la Red Vecinal «ha contribuido a eliminar ideas de autolesión a alguna de las mujeres que ha participado en los grupos», asegura la Federación, que hace un llamamiento «a todas esas mujeres que necesitan ayuda», recordándoles que «estamos a su disposición en los teléfonos 941 244 902, 636 759 083 (teléfono y whatsapp), en el correo electrónico [email protected] y a través de nuestras redes sociales @redvecinalrioja».


