Firmas

Yohana Soldevilla o la pintura en estado puro

Hasta final de este mes de mayo está exponiendo en el Centro de Cultura del Ayuntamiento de Lardero Yohana Soldevilla. Una bella e impactante exposición de esta joven pintora navarra con fuertes raíces riojanas.

Coincidí con Yohana, por primera vez, en un concurso hace unos doce o quince años. Aguado y yo estábamos de jurado. Era un concurso de pintura rápida de esos que se realizan en las fiestas de los pueblos. Esta vez era Logroño, también creo que fue por san Bernabé, pero pudo ser por san Mateo.

Aguado y yo, antes de tomar una decisión, recorrimos los puestos, viendo a todos los participantes. Ella estaba en la calle Marqués de Vallejo, pintándola con las torres de la Redonda al fondo. Me impactó la soltura y agilidad que tenía para pintar. Creo que se llevó un premio, el cuadro se lo merecía. Luego he coincidido con ella en unos cuantos concursos de pintura rápida, ella siempre de concursante y yo de jurado. Es una asidua a ellos y la verdad es que tiene un notable éxito. Cosecha más de 60 premios, no solo en La Rioja, ya que se mueve también básicamente por el País Vasco y Navarra. El último concurso en que coincidimos fue en Entrena, donde se llevó el primer premio.

Estudió en la Escuela de Arte de Logroño (ahora ESDIR) el bachillerato artístico y luego diseño. Fue una alumna aventajada de mi querido y recordado amigo Paco Hidalgo. También asistió al estudio de José Antonio Aguado. Aun así, ella tiene un estilo personal y equidistante entre sus maestros.

Como ella misma relata comenzó “a tocar los pinceles desde niña. Mi abuelo me regaló un caballete y la llevó al estudio de Paco Hidalgo. Le dio clases desde los 9 a 15 años, más o menos. Su primera exposición la hizo a los 12 años”. O sea que toda su vida ha estado ligada al mundo pictórico.

La pintura de Yohana es difícil de encasillar. Es, sin duda, una pintura figurativa, aunque en algunos de sus cuadros roza la abstracción, pudiera enmarcarse en el impresionismo, pero un impresionismo muy especial, que no tiene nada que ver con los maestros del siglo XIX y que en muchas de sus obras se acerca al expresionismo.

Interpreta la realidad que ve, y necesita verla al natural, por eso se planta con su caballete en cualquier paraje que le cautiva e intenta, y en la mayoría de las veces lo consigue, captar su esencia. Sus composiciones son arriesgadas. Nunca pretende hacer cuadros comerciales, no va con su temperamento, aunque luego sí resultan “comerciales” o mejor dicho vendibles, pues son francamente bellos e impactantes. Ella ve la naturaleza como una obra pictórica, con respeto al color y a la mezcla. También deja que el espectador participe del «no-dibujo».

No tiene muchas exposiciones individuales ya que se ha centrado más en los concursos de `Pintura Rápida´. Tiene más de sesenta premios, concursos que como ella indica “me han ayudado en la búsqueda de mi estilo, la concentración, los límites propios… los concursos de pintura rápida han evolucionado mucho y últimamente es un escaparate artístico a nivel nacional, hay una calidad muy alta, absolutamente top”.

Su preocupación es captar el momento, la luz esa que se ve cuando empieza la mañana y que va desapareciendo a lo largo de que trascurre el día, para ello se necesita mucho oficio, pero además un fuerte potencial artístico y Johana, pese a su juventud, lo tiene.

En esta muestra podemos ver todo un abanico de temas, siempre enclavados en el paisaje: panorámicas de pueblos, marinas, riachuelos, rincones de naturaleza salvaje, el rio Ebro a su paso por Logroño… en fin, todo un bello repertorio de temas. Aunque en esta exposición no ha traído ningún retrato, no les hace ascos y yo le he visto algunos impresionantes con la misma frescura que pinta los paisajes. No se pierdan esta exposición. Les gustara, se lo aseguro.

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