El nuevo tren que a partir de noviembre conectará Logroño con Madrid vía Miranda de Ebro aportará 3.200 plazas semanales adicionales y aportará «mayor fiabilidad a los usuarios», tal y como ha defendido el presidente de Renfe, Raül Blanco, este viernes. Una «fiabilidad» justificada porque «es un tren directo y con material moderno», aunque los vehículos que operen esa conexión sean los Alvia S-120.5, el mismo que actualmente presta servicio entre ambas ciudades vía Castejón.
Eso sí, por el momento se desconocen aspectos fundamentales del trayecto, como sus horarios, frecuencias y precios, cuyos detalles «se irán dando conforme se vaya desplegando».
Tras la presentación de las nuevas actuaciones en el sector ferroviario -y a preguntas de NueveCuatroUno- el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha descartado que los usuarios tengan que hacer trasbordo en la nueva conexión por Miranda de Ebro: «No implica que los viajeros cambien de tren». «Ahora mismo existe la posibilidad de ir de Madrid a Logroño vía Miranda, pero hay que bajarse del tren y esperar a que pase otro que comunique con Logroño; ahora hablamos de un tren en el que un riojano se va a subir y se va a bajar al final de su destino con un ahorro evidente de tiempo», ha indicado.
La reunión con Capellán, «en cuanto tenga agenda»
Durante su comparecencia, Óscar Puente ha aludid a problemas de agenda para justificar que aún no haya mantenido una reunión con el presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, a cuenta de las conexiones ferroviarias de la región con la capital de España. El dirigente autonómico le comunicó en diciembre su voluntad de aumentar las frecuencias del tren a Madrid y el ministro aún no ha dado respuesta a su petición. Al ser cuestionado por NueveCuatroUno sobre su voluntad de mantener ese encuentro, el ministro ha afirmado que «lo haré en cuanto tenga agenda, aunque es bastante complicado».


