Agricultura

El calor anómalo triplica la producción de coliflor, que cae en precio

El mes de enero dejó unas temperaturas “anormalmente altas”, según la Agencia Estatal de Meteorología, y febrero no ha ido muy desencaminado a esos registros. Fruto de estos fenómenos meteorológicos, la huerta riojana está respondiendo con producciones también anómalas. En plena temporada de recogida de la coliflor en fresco, los productores de Calahorra están viendo cómo estas están creciendo en tamaño y en número, obligando a invertir más horas en su recolección porque lo de conseguir mano de obra adicional de un día para otro es ya más complicado.

En la Cooperativa El Raso de la localidad riojabajeña aseguran que la producción ha llegado incluso a triplicarse durante estas últimas tres semanas, y es que si habitualmente por estas fechas se recogían unas 500 o 600 cajas (con seis unidades de coliflor por caja), estos días se están recogiendo unas 2.000. “Esto es lo que ocurre cuando por el día los termómetros marcan más de 20 grados y a eso le sumas que luego vienen un par de días de lluvia, por lo que la planta se adelanta más”, apunta Salvador García, gerente de la cooperativa.

Los agricultores, añade, “han tenido que espabilar y meter más horas para que no se quede nada en el campo”. Eso sí, sin un atisbo de conocimiento en cuanto a los precios a percibir por sus productos. “Esto es lo de siempre. Cuando hay demasiada producción, toca morir en los mercados. Son ellos, los mercados centrales, quienes pagan lo que quieren, a pesar de que esté vigente la Ley de la Cadena Alimentaria. Hasta ahora no tenemos ninguna cifra de precios porque antes tienen que vender ellos, pero en esta situación está claro que se intenta sacar lo que se puede, no lo que se quiere. Es de pena”, lamenta el gerente de El Raso remarcando que esta situación es la que se vive de igual forma en todo el país.

Fernando es uno de estos agricultores socio de la cooperativa que durante estos días está adelantando el inicio de su jornada a las 6:30 horas: “Con frontales y a arrear porque donde no se llega, el producto se acaba perdiendo. Además, hay mucha merma porque se acumula bastante cosecha en pocos días y al crecer tan rápido se estropea y ya no vale. Mira que procuramos poner las coliflores escalonadas para que no se solape la producción, pero luego la climatología las pone donde quiere”.

Calcula que durante este mes de febrero se va a recoger prácticamente la misma cantidad de coliflor que entre los meses de enero y diciembre juntos. “En los cultivos es donde mejor se ve que el cambio climático existe. Lo que nos tocará hacer es recortar los ciclos de producción para evitar recolectar en mayo o junio, y en el caso de las de invierno, no alargar hasta abril. Antes plantábamos para recoger en septiembre porque hay buenos precios, pero es que no recoges nada por el calor que hace”, reconoce.

Otros productores ajenos a la cooperativa, asegura Fernando, sí tienen precio. “Bajo, pero lo tienen”. El coste por una caja de seis coliflores ronda ahora los 3 y 3,50 euros, “mientras que la media en un año normal para sacar algo tendría que estar en los 4,50 euros como mínimo”. Sin la certeza de a cuánto ascienden los costes de producción de un agricultor para una caja de seis coliflores, asegura tajante que “a 3,50 euros nadie pone coliflor porque creo que no se cubren ni los costes”.

El gerente de la cooperativa calagurritana aún se muestra más pesimista ante unos datos que reflejan a la perfección la realidad de este sector: “En los últimos diez años se habrá perdido el 80 por ciento de los productores de coliflor, porque la mayoría tenían más de 50 años, y yo creo que de aquí a otros diez años desaparecerá todo el mundo. Ahora mismo en la cooperativa solo tenemos dos socios por debajo de 40 años”.

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