«Yo no recordaba una Semana Santa con tantísima gente, tanto turismo y tan bueno». No es de extrañar que Fernando Sáenz, responsable de la heladería DellaSera, hable de esta forma teniendo en cuenta las largas filas que día tras día se están formando en su pequeño local de Portales desde que abriera el pasado lunes.
Más de veinte años sirviendo los considerados como los mejores helados artesanales de España y una temporada más, ya van 22, al pie del cañón para hacer las delicias de pequeños y mayores. «Entre el turismo que está llegando esta Semana Santa y el tiempo que está haciendo, la ecuación es perfecta para los que vivimos del comercio a pie de calle».

Fernando destaca que en estas escapadas de cuatro o cinco días Madrid, Barcelona, la cornisa cantábrica y País Vasco son los que más número de turistas traen, pero «el perfil del visitante extranjero cada vez es más interesante y mayor gracias al empujón y el esfuerzo que está haciendo todo el mundo del enoturismo. Ellos son los que arrastran este perfil, sin olvidarnos de la gastronomía que tenemos en La Rioja, la cultura y el patrimonio, por su puesto. Logroño se convierte en ese embudo por el que, independientemente el sitio al que vayan, pasan».
Durante estas vacaciones de Semana Santa muchos logroñeses se van, pero, según Fernando, «en la ecuación salimos ganando porque son muchos más los que llegan a la región que los que se marchan». Además, a nivel de lo que significa religiosa y culturalmente este periodo, «el esfuerzo que están llevando a cabo toda la organización de los pasos y las cofradías está siendo muy importante. Está claro que la Semana Santa está cogiendo mucho auge en la ciudad».
El helado, en cualquier estación
Cuando empieza el buen clima y los rayos de sol acompañan el cuerpo pide un cucurucho o tarrina, «y es que el tiempo es casi la mitad del negocio. Pero sobre todo lo notamos cuando llueve, porque lo de la temperatura, parece que la gente empieza a desestacionalizar el helado, pero en cuanto caen dos gotas el personal se resguarda en casa».

Es curioso cómo, los clientes que aguardan fila para pedir su helado en DellaSera, lo suelen tener claro. La Sombra de Higuera nunca falla, es más, uno de cada dos clientes lo demanda, por ello es el buque insignia del negocio.
El problema que está habiendo esta Semana Santa es que las higueras van con retraso, «así que estamos todo el día explicando a la gente que comienzan a brotar ahora y nos faltan todavía dos o tres semanas para que podamos coger las hojas y a partir de ahí otras dos semanas para realizar la maceración y extraer el sabor. Para la primera semana de mayo estará».
A partir de esta explicación surgen las dudas. Todo está bueno, es original y diferente, pero, ¿qué me pido? «La oferta singular es la que más tira. Estos días se están llevando mucho el helado de pera de Entrena con salsa toffee o una elaboración vegana que antes solo hacíamos para restauración y que hemos introducido en nuestras vitrinas: helado de coco, calabaza y canela, perfecto para intolerantes a la lactosa y que está gustando mucho a todo el mundo».

Pero los más pequeños de la familia son los más atrevidos. «A veces somos los padres los que les cerramos el abanico y les encasillamos, cuando ellos tienen una visión más rica y divertida y todo les parece bien».
Fernando explica que muchos se guían por los colores. El ejemplo más claro, un helado verde que llama mucho la atención. «Lo hacemos con té matcha japonés. Ponen el dedito y dicen: ‘Quiero ese’. Los padres insisten con eso de ‘Igual no te gusta’, pero les das una cucharadita para que prueben y les encanta. Si nosotros no les condicionamos, es el mejor público y el más abierto».


