Gastronomía

Desayuno con estilo: el primer abrazo del día (I)

No existe un único buen desayuno, salvo para los dietistas. El mejor desayuno es el que nos acompaña tras cada despertar. El que decidimos. Hay quien apuesta, con la legaña puesta, por una taza de café mientras pone en orden los pensamientos, la agenda, sus tareas. Un café bebido sentado en la silla de la cocina. Se humedece el dedo y recupera del mantel un poquito del azúcar derramado. Una ‘madalena’ rescatada del fondo del aparador, un vaso de leche sin lactosa… Lo de las tortitas y los huevos revueltos quedan para las series de Netflix y el desayuno comida para los buffets de los hoteles del Mediterráneo. Incluso existe quien sale de casa como si fuera a hacerse unos análisis. En ayunas.

Un desayuno para cada persona, y sin embargo existen desayunos con estilo en bares y cafeterías de nuestra región. Son los encargados de dar el primer abrazo del día a sus clientes. Se pide calma, celeridad en la atención, precios ajustados y a ser posible una sonrisa, que por delante queda un largo día y nada mejor que comenzarlo con el cariño de un desayuno con estilo en el bar de confianza. Que puede ser el de debajo de casa. El café de cada día antes de arrancar con las labores. La confianza es clave. «Buenos días, Ramón, ahí tienes tu cortado». Es el mejor buenos días posible. Puede ser el bar de camino hacia el trabajo. O hacerlo en la oficina. Es la feliz rutina antes de la batalla diaria.

Porque ésa es otra. Cada persona tiene su desayuno, y al mismo tiempo existe una forma de desayunar que se está haciendo un espacio importante en la agenda de muchos riojanos. Es un desayuno algo más sofisticado, completo, que requiere de algo más de tiempo. Es un desayuno para compartir, para tener una conversación. Es el desayuno de fin de semana. En grupo, a ser posible, y que muchos jóvenes están incluyendo en sus vidas de Instagram. Quedan en puntos concretos de, por ejemplo, Logroño. Se citan el sábado o el domingo por la mañana. Es un homenaje al aguacate, al salmón, a las napolitanas… Fotitos, muchos sabores, más stories, y muchas conversaciones para festejar que en fin de semana hay más tiempo para compartir. Que no todo va a ser el tardeo del cubateo.

En La Rioja se está poniendo de moda desayunar en condiciones. Aunque no se puede confundir con el almuerzo. El almuerzo es una cosa que se tratará en su momento. El desayuno al que nos referimos se mezcla con el brunch, y lo están perfeccionando bares de la capital como el Días de Norte, el Más que Miga, el Namasté, el Pasapoga, el Tertulia, el Ohana, el Aromas y Semillas, el TRES60 o el Ikaro. Se están convirtiendo en puntos de encuentro para festejar desde el punto de la mañana que ya es fin de semana. Servicio cuidado, como la decoración, carta perfeccionada para alegrar la primera comida del día, buena propuesta dulce y salada, que no falten los zumos, que huela a café recién hecho, y por favor que haya ColaCao.

En pareja, en cuadrilla, en familia. El desayuno se hace grande y buscamos espacios que merezcan la pena, tanto como para levantarse un día de descanso y disfrutar con la mejor compañía de ese primer abrazo, cálido, sabroso. Dinos dónde desayunas y motivos para conocerlos. Aceptamos sugerencias en el email [email protected] y en el número de Whatsapp +34 602 262 881.

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