La Rioja

El BAR (2×01): Álex Dorado y un flechazo en el ascensor de Ferraz

Nombrado consejero de Sostenibilidad y Transición Ecológica en agosto de 2020 y portavoz del Gobierno de La Rioja en septiembre 2021, en el 2022 no ha vivido ningún cambio relevante en su carrera política. Lo que le depara 2023 es una incógnita con elecciones municipiales y autonómicas a la vista en mayo, así como generales en el mes de diciembre. “Haciendo un poco uso de mi carácter europeísta, aunque a la gente se olvida, en 2024 hay europeas”, puntualiza. En el primer capítulo de la segunda temporada del Boletín de Actualidad Riojana (BAR) nos visita Álex Dorado Najera (Logroño, 1982), quien recibió hace algo más de dos años la llamada de la presidenta Concha Andreu.

“Nos conocimos en Ferraz. Me la crucé en el ascensor cuando todavía era candidata y le dije que era mi presidenta. Ahí empezamos a hablar y, como yo estaba en la en la Comisión Ejecutiva Federal, teníamos trato cuando había reuniones de la cúpula del partido”. Tras las primeras tomas de contacto, durante el convulso verano de 2020 en el seno del Ejecutivo riojano con la salida de medio Consejo de Gobierno, un telefonazo de Andreu cambió los designios del joven europeísta. “Estando volviendo de la piscina en Madrid (ríe) y me quedé muy sorprendido porque no me lo esperaba. Fue un flechazo. Llamé a mis padres, lo comenté con mis mejores amigos y fue un sí rotundo”. Del ascensor de Ferraz al ascensor de la casa de ‘El inglés’.

A su llegada, Álex Dorado era un desconocido en la política riojana aunque había una referencia recurrente: “Es el hijo de Domingo Dorado -concejal de 2003 a 2015 en Logroño, entre otros muchos cargos socialistas-“. ¿Le molestaba esa coletilla? “Al revés, me llena de orgullo porque eso quiere decir que mi padre tuvo esa trayectoria y que se le recuerda por un buen trabajo que ahora continúa el consistorio actual de Logroño. Fueron las primeras peatonalizaciones, los primeros carriles bici… se llevaron a cabo con los gobiernos en los que estuvo presente mi padre”. Sí puntualiza que siempre añade su segundo apellida para poner en valor el “legado” de su madre e ironiza con que dos años después se ha dado la vuelta a la tortilla: “Ahora le dicen a él que es el padre del consejero”.

De tradición familiar socialista y muy vinculado siempre tanto a la política como al sindicalismo, recuerda las primeras manifestaciones a las que acudió contra las pruebas nucleares que hacía Francia en Oceanía. “Yo me involucré mucho en temas sociales y también ambientales”. ¿Cuándo supo entonces que quería ser político? No lo sabe a ciencia cierta. “Me costó dar el paso a afiliarme aunque me consideraba socialista. Era una época adolescente en la que era demasiado obvio el hijo de Domindo Dorado afiliándose al PSOE. Pensaba que también se podían cambiar las cosas desde el activismo. Era la España del año 2000 y el sentido ecologista no se había infiltrado tanto en los partidos. Luego también entendí que la forma de conseguirlo era militando y dando tu opinión dentro”.

En este primer capítulo de la segunda temporada del BAR de NueveCuatroUno charlamos sobre el déficit de La Rioja respecto a las grandes infraestructuras como la llegada del AVE o la situación del aeropuerto; la movilidad sostenible a través de los carriles bici; la transición energética; la creación del parque natural en el Alto Najerilla… y para cerrar, el clásico deseo para el 2023. “Que los ciudadanos nos den la confianza para seguir en el Gobierno, tanto al PSOE como Concha Andreu, y que así podamos culminar este proyecto que creo que es bueno y ha sido muy ilusionante. Necesitamos otros cuatro años para para culminarlo”.

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