La Rioja

La Rioja rural se adorna con las manos de sus vecinos

Los pequeños municipios de La Rioja se adornan para Navidad

No es la Alsacia, pero es que ese no es el objetivo. La llegada de la Navidad y la decoración de los municipios de La Rioja rural para estas fechas es la excusa perfecta para realizar actividades comunes entre los vecinos, juntarse, saber unos de otros y compartir experiencias en un objetivo común. La Rioja rural se adorna de cara a Navidad gracias a las manos de los vecinos que hacen pueblo. Cada uno pone su granito de arena y el resultado es maravilloso en el resultado pero sobre todo en el camino que han ido recorriendo estos meses.

Así lo cuenta Nuria. Es vecina de Herce. Este año desde hace unos meses se han juntado un grupo de treinta mujeres para realizar un muñeco de nueve gigante que inaugurarán este domingo. «El ayuntamiento nos aportó las lanas y las fuimos repartiendo por las casas», cuenta. A lo largo de la semana han trabajado en casa y los fines de semana, todas juntas, en un salón del ayuntamiento, han ido poniendo en común el trabajo, aprendiendo unas de otras, compartiendo bizcocho, confidencias y diversión.

«Lo bueno de estas actividades es lo bien que nos lo pasamos y tener un objetivo común», explica recordando que pasó ya el año pasado con el árbol de Navidad y se ha repetido este año con el muñeco de nieve. «lo mejor de todo es que hay un poquito de cada una de nosotras en la decoración del pueblo, que sirve además para hacer grupo entre las vecinas y dar a conocer Herce». Y es que mucha gente el año pasó por sus calles para ver el árbol y esperan más de lo mismo esta Navidad.

Además con el objetivo de seguir dando color y calor a la Navidad hay confeccionado una especie de fundas para los respaldos de los bancos del municipio. «Hemos hecho 650 cuadrados de ganchillo para confeccionarlos», cuenta reconociendo que este año comenzaron más tarde que el anterior pero que finalmente han conseguido sacar el trabajo adelante.

«Nos hicieron el armazón en Arnedo y luego lo hemos forrado con una malla conejera, una tela blanca y con bridas para que aguante ante las inclemencias del invierno». El resultado es fascinante.

Son muchos los ejemplos que hay en La Rioja como el de Quel. Se han hecho en los últimos años árboles en Rincón de Soto, Aldeanueva de Ebro… Inma Ortega de La Villa de Ocón cuenta cómo empezó todo. «Las mujeres de Badarán hicieron un año un árbol con bolsas de plástico, hacían tiras con diferentes colores y les quedó chulísimo, en La Villa pensamos que podía hacerse con lanas y lo intentamos» recuerda.

Lo de menos casi era el árbol. «Lo importante es el trabajo comunitario, en La Villa siempre hemos hecho cosas así, unas veces era la rehabilitación de ermita, lo fundamental es involucrar al municipio en un objetivo común», cuenta reconociendo que muchas personas no saldrían de casa en el invierno de los municipios pequeños de no ser por este tipo de iniciativas.

Todo el mundo echó una mano. Adquiriendo lanas, los que sabían soldar soldando, colocando las mallas… «En el árbol hay unas tiras plastificadas con el nombre en cada una de las personas que colaboraron, son más de 60 cuando el municipio no tiene más de 50 vecinos», recuerda Inma.

Este año, que han estrenado cerramiento en el Hogar de personas mayores la decoración también ha corrido a cargo de varios vecinos. «Han hecho un árbol de la memoria con fotos antiguas de los vecinos del municipio». Una auténtica maravilla.

Proyectos ilusionantes que consiguen mucho más que decorar los municipios, como este año ha pasado en Lagunilla de Jubera y Ventas Blancas. Pilar nació en Logroño pero es vecina de adopción de Lagunilla. «En el ayuntamiento han contratado a una persona que nos ha estado guiando en el trabajo», cuenta. Ellas también han decorado árboles con piezas de crochet. «Ni sé las lanas que hemos podido utilizar porque algunas las ha puesto el ayuntamiento y otras las hemos puesto nosotras de lanas y jerséis viejos», explica.

La iniciativa ha servido para unir más los dos pueblos. «Es la primera ve que hacemos algo en común y hemos estado encantadas. Ha sido una experiencia maravillosa», dice. «Si no hubiese sido porque estaba este proyecto seguramente hacía meses que estaba ya viviendo en la casa de Logroño pero así nos hemos quedado, no sé qué hubiese hecho este año que me acabo de jubilar», asegura. Se han juntado desde julio para llevar a cabo el trabajo. «Bajábamos unas cuantas a Ventas Blancas andando y luego nos subían a casa, nos hemos conocido mejor los vecinos y encima el pueblo ha quedado precioso». Sólo hay que verlo.

Eva de Ventas Blancas es de la misma opinión. «Nos ha servido en muchos casos para conocernos y en la mayoría para tener una cosa por la que salir de casa entre semana», comenta. «Ha sido una experiencia enriquecedora y hay gente de otros municipios que se han querido sumar a él», cuenta encantada de que el próximo año vuelva a realizarse. «Además los municipios han quedado preciosos».

Iniciativas sencillas que consiguen hacer municipio, que permiten trabajos comunitarios y que la gente de estos lugares de los que sólo se habla para decir que se despueblan que aún les queda mucho por decir.

 

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