Lo que se vivió la noche de este jueves en Riojafórum ratifica que esa gran cepa que es Rioja y de la que hablábamos hace apenas un mes se sostiene valiente y firme mientras la balancean las aguas revueltas por las que surca. Lo que se vivió la noche de este jueves en Riojafórum fue un paseo donde deleitar a los sentidos a través de una Rioja de valles y sierras, de ríos y arroyos, de altura y ribera. Un paseo donde conocer a una Rioja joven, una Rioja adulta y otra Rioja más veterana. Lo que se vivió la noche de este jueves en Riojafórum fue la I Cata Popular de NueveCuatroVino y fue un éxito rotundo de estreno.
Que se lo digan a las 19 bodegas participantes que allí pasaron poco más de tres horas descorchando botellas, sirviendo copas y exponiendo sus proyectos, muchos de ellos proyectos de vida, a todo aquel que se acercaba con interés por saber antes de beber. Porque esta fue una de las máximas más repetidas por los representantes de las firmas de Rioja: «Lo que es de agradecer es que la gente venga y no te pida únicamente que les sirvas uno u otro vino, sino que te pregunta sobre la variedad o la diferencia con otras de tus marcas. Han mostrado verdadero interés y eso, para nosotras las bodegas, es muy gratificante sobre todo en este tipo de eventos».

Satisfacción por parte de unas y entretenimiento y disfrute por parte de otros, porque todos los que anoche se reservaron un hueco a partir de las 19:00 horas para pasarse por este evento demostraron su apuesta por el sector vitivinícola del Rioja de la manera más sencilla y eficaz: probando sus delicias. Y quien diga que los jóvenes de hoy no beben vino, mejor que ojee las imágenes que nos regaló este jueves el Riojafórum para comprobar que se equivoca. «Y no sabes la alegría que da ver eso, como la gente joven acude a este tipo de eventos y te pregunta por tus vinos con interés. Porque ellos serán nuestros clientes del futuro», comentaban desde el stand de Bodegas LAN.
Copa, entrada y portacopas. Copa, entrada y portacopas. Y así hasta casi las mil personas que fueron discurriendo por una cola ágil mientras les inundaban, primero, los sentimientos de intriga y sorpresa, y seguido, los de goce y alborozo conforme iban adentrándose en el hall del Riojafórum, poniendo cara al mismo tiempo a todo el equipo de NueveCuatroUno que allí les recibió con sumo gusto. Sin saber muy bien dónde fijar la vista en esa primera toma de contacto con el evento, los asistentes recién llegados iban tanteando los diferentes stands repartidos por todo el cuadro del Palacio de Congresos sobre los que se disponían con buena organización botellas y más botellas de blancos, tintos y rosados.

Más tintos que blancos, eso sí, así que a los más amantes de las uvas claras les tocó adentrarse por un laberinto de cuadrillas para dar con esa bodega que tenía sobre su mesa un blanco especial que probar. Como esa viura de Laventura de Bryan MacRobert, el Caecus blanco fermentado en barrica de pago de Larrea o el espumoso de los hermanos Urbina para los más atrevidos con las burbujas. El gusto por la variedad estaba bien servido. Y continuaba la ruta por esa Rioja inquieta, con los vinos ‘en voz baja’ de Carlos Mazo que poco a poco comenzaron a agotarse mientras que la pareja de GR 99 servía a destajo sus Contemplaciones y Primera Impresión. Y entre tanto, unos bocados de embutido con el chorizo riojano en cucuruchos y con un poco de pan sobado y aceite con DOP.
Porque la gastronomía riojana también dejó su sello durante esta primeriza cata popular que ha abierto la puerta a nuevas apuestas. Con la música de Ipu DJ sonando desde el escenario, los corchos impregnados de vino iban acumulándose al mismo ritmo que los tickets de las entradas iban desprendiéndose. Un Perfume de Bodegas Sonsierra como símbolo de lo exquisito, el Carronillo de Bodegas Abeica o el Recuerdo del Abuelo de Pilar traído desde Ábalos también. Y junto a todos ellos, copas envueltas de los manjares de Vivanco, Valdemar, Marqués de Cáceres, Campo Viejo, Peciña, Vintae, Sáenz Yustes y, para sorpresa de muchos, también de La Alcoholera, que irrumpió con su destilado 1934. «Un lujo». «Perfecta organización». «Gran variedad». «Mejor ambiente imposible». Vosotros, quienes acudisteis este jueves a la llamada de NueveCuatroUno, lo habéis hecho posible.


