La Rioja

Los ecologistas llaman a la huelga de compras en el Black Friday

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

Ecologistas en Acción se suma este viernes al ‘Día sin Compras’, una jornada de huelga simbólica de consumidoras y consumidores que se organiza desde 1992 en todo el mundo, en contraposición al Viernes Negro (Black Friday) y el Ciberlunes (Cyber Monday).

Procedente de Estados Unidos, el Viernes Negro, prolongado al Ciberlunes de rebajas en la compra por Internet, «se ha convertido en una de las jornadas más consumistas del año a nivel global, impulsada por el lanzamiento de ofertas para incentivar las compras y comenzar la campaña navideña», critica la organización. En contraposición, el Día sin Compras «se propone como un día para reflexionar y cuestionar el actual modelo de producción y consumo. Un modelo que ha producido la crisis climática y la constatación de la disponibilidad limitada de distintas fuentes energéticas y materias primas».

En los últimos meses, el ahorro energético ha pasado a percibirse como un tema importante por las consecuencias de la guerra de Ucrania sobre el abastecimiento y el precio del gas y el petróleo. Sin embargo, más allá de la situación coyuntural, «este ahorro será un tema fundamental de aquí a los próximos años, en los que nos enfrentamos a grandes desafíos, como el calentamiento global y la escasez de fuentes energéticas y de materiales».

Ecologistas en Acción destaca que, «cuando se habla del ahorro energético, se obvia aquel que produce el consumo. Dicho consumo corresponde a la energía indirecta integrada en los bienes y servicios adquiridos, y es considerablemente superior al consumo en la vivienda o al producido por el transporte. El actual modelo de consumo, continuo e ilimitado, es incompatible con un planeta que es finito y que se enfrenta a una crisis medioambiental sin precedentes».

Por ello, la organización ecologista apunta que «resulta necesario plantearse la necesidad de reducir el consumo, siempre de forma equitativa y de manera que esté dirigido a satisfacer las necesidades humanas. En el Día sin Compras, reivindica la reducción necesaria de consumo, que se debe afrontar desde una perspectiva transformadora, tratando de orientarlo hacia alternativas más sostenibles. A su vez, este consumo debe poner a las personas por encima de los beneficios económicos, creando puestos de trabajo de calidad, estableciendo relaciones comerciales justas o contribuyendo al bien común con el pago equitativo de impuestos, entre otros».

«Estas alternativas representan la antítesis a las prácticas de las grandes compañías que dominan el mercado, entre las que destaca Amazon. Su éxito se asienta en alentar un consumo compulsivo, con un modelo deslocalizado, que le permite ofertar los productos a precios baratos —gracias a las precarias condiciones laborales en las que se produce— y minimizar el pago de impuestos, concentrando la riqueza en unas pocas manos», añade Ecologistas en Acción.

Además, con su publicidad, estas cadenas buscan de manera recurrente asociar el consumo con la felicidad. Sin embargo, Ecologistas en Acción destaca que «ese efímero momento de satisfacción que genera la compra no contribuye a ninguno de los aspectos de nuestra vida vinculados a la felicidad real. Estudios como los de Grant y Terman han concluído que la calidad de las relaciones sociales es el principal ingrediente para lograrla, por lo que el consumismo solo contribuye a mantenernos en una constante espiral de insatisfacción».

Este año Ecologistas en Acción llama a realizar una reflexión sobre las verdaderas necesidades y la forma de satisfacerlas. También a poner en valor aquellas formas de consumo que contribuyan a hacerlo de una forma más justa y sostenible.

Para celebrar el Día sin Compras, la organización ecologista propone combatir la compra compulsiva, cubrir las necesidades básicas sin comprar y aplicar criterios de compra sostenible y justa.

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