Cultura y Sociedad

Una colección de cuentos ensalza a la mujer de ‘La Rioja vacía’

El proyecto Literaria Kalean ha creado la colección de cuentos ilustrados ‘Jairo y Lucía nos cuentan La Rioja’, que ponen su mirada en las mujeres rurales de esta región para darles voz y conocer algunos de sus oficios, como la costura o el trabajo de la piedra.

Los fundadores de Literarian Kalean, Ainara García y Sergio Hernández, señalan que la colección comenzará con el libro ‘La espina del esturión’ y continuará con un mínimo de cuatro volúmenes más. García explica que esta iniciativa nació el año pasado cuando en una reunión de la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur) escucharon historias “bonitas, con valores y de superación, en las que hay mucha lucha detrás”.

La idea, indica, es contarles estas historias a los niños para que vean que en los pueblos también hay posibilidades, ya que “se vende que las zonas rurales se están vaciando pero hay muchas oportunidades en ellas, y queremos que los niños las vean, para que ellos decidan cuando sean mayores”. Y destaca que esta colección tiene el objetivo de dar voz a los pueblos de La Rioja y hablar de la labor que hacen las mujeres rurales hoy en día, “tanto en sus oficios, como dentro de su pueblo”.

El origen del primer libro, ‘La espina del esturión’, surgió cuando Ainara García y Sergio Hernández conocieron a Regina Martínez Gómez ‘Margo’, una artista de Villamediana de Iregua, que crea almazuelas, y les dijo que le gustaría hacer un libro o cuento en el que “hubiese un hilo conductor y que a partir de las ilustraciones salieran patrones para hacer estos acolchados”.

En ese sentido, García detalla que este cuento sale de esta “buena” idea, ya que los aspectos claves son la costura, el pueblo de Pradillo y la propia Regina Martínez Gómez ‘Margo’, “que es la que hace las almazuelas”.

La espina mágica de Pradillo

La trama de este libro cuenta la historia de dos protagonistas, Jairo y Lucía, quienes llegan al pueblo de Pradillo, donde se encuentran a Federico Chinflón, que es el malote del pueblo, y quien parece que está cosiendo en su casa una almazuela pero “en realidad no es eso, ya que está usando una espina mágica que tiene la capacidad de cambiar la meteorología”.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

La idea es que esta colección tenga cuatro volúmenes más, en los que algunas de las protagonistas serán Adriana, una chica de Ojacastro soltera y con cuatro hijos a la que le apasiona la piedra y hace unas cosas “muy curiosas” con ella; unas chicas que hacen jabones en Castañares de Rioja; u otras mujeres que fabrican alpargatas en Cervera del Río Alhama, entre otras. “Tenemos cinco historias pensadas pero esto es un proyecto abierto que se ampliará a más mujeres”, asegura García.

Por otro lado, Hernández ha señalado que estos cuentos pretenden tener un cierto impacto en los niños que los lean, y de esta manera, “fomentar la lectura y el pensamiento crítico; fortalecer los lazos intergeneracionales entre abuelos y nietos; y restar tiempo a la tecnología, ya que mitiga las relaciones interpersonales”.

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