La Rioja

Un ‘sí, quiero’ a contracorriente

Podría ser una pareja normal en una boda normal de hace algo más de dos décadas, pero Irene y Javier rompen hoy todas las estadísticas riojanas en cuanto a enlaces matrimoniales. Si la media de edad para casarse en La Rioja es de más de 37 años, ellos lo han hecho sin cumplir la treintena. De hecho, ella rebaja en diez años esa media regional. Además, se dieron hace pocos días el ‘sí, quiero’ en la catedral de Calahorra cuando el desplome de las bodas religiosas ha sido evidente en las dos últimas décadas, pasando de celebrarse por el rito católico un 76 por ciento de los enlaces a principios de siglo a un 10 por ciento en la actualidad.

Sus circunstancias no son las de la mayoría de sus amigos. «Los dos terminamos la carrera en un momento en el que nuestras profesiones tenían mucho auge y, aunque hemos pasado por diferentes tipos de contratos y empleos, no hemos dejado de tener un trabajo desde entonces», cuenta Irene. Ella es enfermera, él ingeniero de Telecomunicaciones. «Con la pandemia, ambas profesiones han aumentado su demanda, los dos cobramos sueldos que nos permiten mantener una casa, algo que no es habitual con esta edad», asegura.

Aún así no han podido dejar de escuchar la frase más repetida en los últimos meses. «¿Tan jóvenes?». Y es que si la situación profesional incrementó sus posibilidades de casarse antes que el resto de los riojanos, la pandemia aceleró el proceso un poquito más. «Irene lo pasó muy mal en pandemia porque estaba en primera línea, además tuvo una caída con la bici que le dejó el brazo que más utiliza en la profesión con cierta parálisis, así que decidí que había que terminar el año con una buena noticia y como sabía que a ella le hacía ilusión casarse, se lo pedí», cuenta Javier.

Llevaban algo más de un año viviendo juntos y no tenía demasiado sentido esperar si finalmente iban a tomar la decisión. «La situación de la mayoría de mis amigas no es la misma, algunas ni siquiera han trabajado aún con 27 años en lo suyo, así que siguen buscando mientras trabajan en otras cosas», cuenta Irene. El caso de Javier, que ya tiene los treinta, es algo distinto. «Algunos amigos aprovecharon la pandemia para casarse sin hacer nada especial», cuenta. Y es que lo de las bodas entre la gente más joven «no está a la orden del día», reconocen.

A mucha gente le chocó lo de casarse por la iglesia. «La verdad es que a nosotros nos daba igual, Javier no quería hacer nada, como mucho una comida con la familia y otra con los amigos; yo era más de o todo o nada, o firmábamos un papel y listo o hacía una boda al completo», dice Irene. «Recibir hacerlo por la iglesia fue más por la ilusión que les podía hacer a nuestras madres», cuentan.

Ellos conocen la situación de sus más cercanos. «Es gente que lleva muchos años formándose y cuando termina y por fin encuentra su sitio le apetece disfrutar de otra forma, pero es que para cuando llega a eso prácticamente ha sobrepasado los treinta. La mayoría de la gente que conozco no es que no se case porque no quiera, sino porque las situaciones laborales, especialmente, son las que mandan», dicen reconociendo que muchos «aún no han podido ni salir de casa de sus padres».

La siguiente pregunta de sus conocidos va como el pasodoble, toda seguida. «¿Y ahora niños, cuándo?». La media de edad en La Rioja para tener el primer hijo es de 31,68 años. «Ahora es muy complicado pensar en el futuro», comenta Irene. Y es que, si hace unos meses todo era estabilidad en la pareja, las cosas han cambiado con una oposición. «Me había preparado las oposiciones de La Rioja y de Navarra, pero junto a una amiga decidimos bajarnos a Andalucía y probar suerte. A las ocho de la tarde estaba saliendo del examen en Logroño y a las ocho de la mañana del día siguiente estaba entrando en el de Granada», detalla Irene.

Finalmente, suspendió la OPE de La Rioja, pero aprobó la de Granada, así que es más que posible que tenga que irse a vivir allí y separarse durante algún tiempo de Javier. «Hasta que eso no se solucione no podemos pensar en el futuro», comenta.  Aún así le gustaría ser madre joven. «Creo que es más fácil cuando eres más joven, pero no es una decisión que podamos tomar en estos momentos», asegura.

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