El volumen de agua embalsada en la cuenca hidrográfica del Ebro ha descendido un 3,2 por ciento esta semana hasta situarse en un 58 por ciento de su capacidad, con 4.597 hectómetros cúbicos de los 7.917 que pueden albergar en su totalidad las infraestructuras hidráulicas del sistema.
Según los datos aportados este lunes por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), en la misma semana del año pasado la situación era de 5.517 hectómetros cúbicos, correspondientes al setenta por ciento de la capacidad total, mientras que el promedio de los últimos cinco años (2017-2021) se sitúa en el 72 por ciento con 5.727 hectómetros cúbicos.
La cuenca no supera la reserva promedio de los últimos cinco años y se encuentra por debajo de la cifra de 2021 y de la del mínimo, que se produjo en el año 2017 con 4.970 hectómetros cúbicos y el 63 por ciento de la capacidad total.
En la margen derecha los pantanos están al 72 por ciento de su capacidad con 455 hectómetros cúbicos, por encima de la reserva de 2021, que fue de 434 hectómetros cúbicos y el 68 por ciento y del promedio de los últimos cinco años, que se sitúa en 391 hectómetros cúbicos y el 62 por ciento.
El mínimo de los últimos cinco años en la margen derecha se produjo en 2017, con 246 hectómetros cúbicos y el 39 por ciento de la capacidad total de almacenamiento. La energía hidroeléctrica potencial en esta fecha es 2.354 GWh, lo que representa el 51 por ciento de la capacidad máxima de la cuenca.


