Especial Enoturismo

La Rioja Alta S.A., a todo vapor para superar las cifras enoturísticas de 2019

La locomotora enoturística de La Rioja Alta S.A. funciona ya a todo vapor. Varios ejes son los que componen esta maquinaria perfectamente engrasada con el objetivo de que el cliente disfrute y recuerde cada experiencia vivida en esta bodega centenaria del Barrio de la Estación de Haro.

Samuel Fernández, responsable de Comunicación, asiste a una nueva temporada de afluencia de turistas con grandes expectativas. La bodega mantendrá durante junio, julio y septiembre el calendario habitual de visitas con una cata didáctica de tres vinos y para un máximo de 20 personas, pero en agosto se realizarán dos visitas diarias de lunes a sábado con dos entradas en inglés a la semana.

Además, uno de los puntos fuertes de La Rioja Alta S.A., tal como señala Fernández, es el wine bar, «uno de los recursos que más está funcionando, sobre todo a raíz de El Garaje del Club de Cosecheros habilitado el verano pasado». En horario de 11:00 a 17:00 horas durante toda la temporada, los amantes del vino podrán tomar vino por copas acompañadas con tapas de embutidos, conservas, quesos…

Otra de las opciones para empaparse de la esencia de esta bodega son los tres comedores privados de los que dispone y que permanecerán abiertos durante junio, julio y septiembre. Entre las novedades de esta temporada, el equipo de Enoturismo ha puesto en marcha un programa conjunto con las bodegas participantes en la Cata del Barrio de la Estación que permite, de junio a septiembre, realizar cualquier actividad enoturística en una bodega y participar en un sorteo de un lote de vinos mediante un sello.

Exteriores de La Rioja Alta S.A. durante la temporada pasada.

«El Barrio se está poniendo muy de moda porque es un entorno en el que se permite ir de bodega en bodega, probando los diferentes vinos, conociendo las distintas instalaciones e historias que las rodean… Por no hablar de los espacios exteriores, que a raíz de la pandemia están teniendo mucho éxito y es por eso que nosotros también vamos a reforzar nuestra terraza», destaca el responsable.

Fernández es consciente «del gran producto que tenemos entre manos y de la importancia de darlo a conocer», por eso han aumentado los equipos de enoturismo, que cuentan con unos perfiles más profesionales, además de poner atención en el trato que reciben los clientes «para que tengan una experiencia única y personalizada, que es justo lo que demandan».

Durante el año pasado La Rioja Alta S.A. afrontó el mes de agosto todavía con restricciones de aforos (visitas de un máximo de 10 personas) por la pandemia, registrando un total de unas 500 personas durante ese mes que disfrutaron de las visitas guiadas, sin contar las que pasaron por el wine bar o la tienda. Este año, sin embargo, el movimiento de personas «es increíble».

El equipo de la bodega asegura que esta temporada se superarán los datos prepandemia, con un cliente nacional mayoritario durante el mes de agosto, pero que cambia a un perfil internacional durante estos primeros meses de verano. «Este año ha vuelto a llegar mucha gente de países como Estados Unidos, Brasil, Francia, Reino Unido… Se nota la recuperación y que la gente está saliendo con muchas ganas de disfrutar».

Aunque bien es cierto que la situación no se puede comparar con la de 2019 porque entonces todavía no contaban con El Garaje del Club de Cosecheros, La Rioja Alta S.A. ha incrementado notablemente el número de turistas que han llegado hasta Haro durante los últimos tres o cuatro meses y para los meses de junio y julio ya tienen aforo completo para los comedores privados.

La Rioja Alta S.A.

– Avenida Vizcaya, 8, Haro
– 941 31 03 46
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