Especial Enoturismo

Elena Pilo: «Los de Enoturismo somos la alegría de las bodegas»

Toda empresa necesita, más allá de atender las obligaciones propias del negocio, alzar la vista y otear el horizonte para no quedar encallada en la rutina, principal enemigo de la prosperidad. El mundo del vino no es ajeno a esta circunstancia y las bodegas tienen en sus departamentos de enoturismo a los grandes dinamizadores de una actividad vinícola que, desde hace no tanto tiempo, es tan importante intramuros como de cara al exterior.

«Somos la alegría de las empresas», reivindica Elena Pilo, explicando que «por norma general los equipos de enoturismo estamos conformados por gente joven, creativa y ágil a la hora de plantear nuevas ideas o proponer cambios». «Eso, al final, hace que se rejuvenezcan las estructuras y no exista la rutina; renovamos el ánimo de la empresa», señala la directora de Enoturismo de Bodegas Franco-Españolas.

Pilo contempla un anuncio de Diamante de la década de 1920.

Así, con «el vino sin postureos» como mantra, el área turística aporta ya a la cuenta de resultados de Franco-Españolas en torno a un 10 por ciento de la facturación, lo que «nos permite reivindicar el trabajo que hacemos y da versatilidad a la compañía» a la hora de emprender nuevos proyectos.

Entre ellos, destaca el Plan de Sostenibilidad que implantó la bodega el año pasado y al que destina el 7% de las ventas enoturísticas anuales. Este plan abarca las tres dimensiones de la sostenibilidad: la medioambiental, la económica y la social.

Público asistente a una de las proyecciones del ciclo de Cine de Verano.

«El plan comprende acciones de gestión de residuos para reducir huella de carbono y otras de compensación. Hemos incorporado materiales mucho más sostenibles y somos muy sensibles al uso adecuado de agua y energía. Desde el punto de vista de la dimensión económica, no entendemos nuestro negocio a largo plazo sin ser rentables, además hemos apostado por proveedores de Km 0, no sólo para reducir el impacto ambiental derivado del transporte, sino porque entendemos el turismo como un catalizador de la economía local», explica Pilo, quien destaca que «la parte social de nuestro plan está centrado en nuestra agenda cultural y las colaboraciones que hacemos anualmente con ONGs o instituciones con fines sociales».

«Pretendemos devolver a Logroño lo que la ciudad nos ha dado en estos 132 años de historia, y lo hacemos a través de una agenda de alto nivel cultural que este año tiene como beneficiario de parte de su taquilla al Banco de Alimentos de La Rioja», destaca.

Público asistente a uno de los conciertos del ciclo ‘Suena Verano’.

Así surgen iniciativas como ‘+Teatro con Diamante’, el ‘Suena Verano’ (con conciertos en pequeño formato de Nena Daconte y Marilia), el ‘Cine de Verano‘, que se celebrará el próximo mes de julio; ‘Hallowine’, el ‘Día de la Moda’ y su participación en festivales como MUWI y Actual; que no solo suponen un gran escaparate de la bodega sino que, además, ayudan a fidelizar a sus clientes.

Una mirada al futuro

Y en esa mirada al horizonte que significábamos al inicio de estas líneas, Elena Pilo cree que el sector en La Rioja tiene un «enorme potencial», precisamente porque «en estos momentos cuenta, además de un patrimonio paisajístico, cultural e industrial incuestionable, con más y mejor tecnología aplicada al ámbito del enoturismo y estructuras más profesionalizadas que en Francia, por ejemplo».

Cine de verano en las instalaciones de la bodega.

«Si queremos mejorar nuestro posicionamiento a nivel internacional necesitamos un impulso más fuerte que el que se está dando ahora», señala, asegurando que «lo tenemos todo para convertirnos en una zona mucho más competitiva». Para ello, además de una mayor apuesta financiera por parte de las Administraciones, se antojan como decisivas las alianzas entre empresas del sector, como las establecidas en la Asociación de Bodegas de Logroño y «otras posibles con otros agentes turísticos y municipios».

«Entender que las bodegas somos aliadas y no competidoras ha sido un logro para el que necesitábamos madurez», explica, al tiempo que valora que «hace diez años era impensable hablar de trabajar de manera conjunta en determinados ámbitos; nos faltaba bagaje».

Público asistente a una de las proyecciones del ciclo de Cine de Verano.

A juicio de la directora de Enoturismo de Bodegas Franco-Españolas, el gran logro del sector «ha sido entender el enoturismo como un ‘spin off’ del mundo del vino, con una perspectiva de gestión más turística y menos vinícola; eso nos ha ayudado a coger una velocidad de crucero, entendiendo que el destino internacional y de calidad que con total seguridad seremos lo construimos entre todos».

Bodegas Franco-Españolas

– calle Cabo Noval, 2, Logroño
– 941 25 12 90
Página web

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