CARTA AL DIRECTOR

«¿Nadie puede hacer nada?»

Vivo en la calle Herrerías de Logroño desde hace 10 años y hace mucho tiempo ya que tengo la sensación de ser un ciudadano de segunda que vive en un barrio olvidado al margen de la ley.

Mi calle se convierte de jueves a domingo por la noche en un macro botellón con sus peleas, trapicheos de drogas y gritos continuos, donde nuestros portales se utilizan como urinarios y vomitorios, y así cada fin de semana. Los bares de la esquina permiten sacar las bebidas a la calle y dejan las puertas abiertas, por lo que la música puede oírse en toda la calle y en las casas.

Cuando el descanso de niños y mayores es imposible (a pesar de haberme gastado un dineral en cristales con aislamiento acústico) llamo a la Policía Local y su respuesta es “sólo tenemos dos coches” y “ya sabe en qué calle vive”, sin aparecen nunca por aquí.

Las múltiples quejas vecinales al Ayuntamiento tampoco han servido para nada, por lo que me reafirmo en pensar que soy una ciudadana de segunda que por vivir en mi calle no tengo derecho a que se cumplan las ordenanzas de este consistorio, que sólo se acuerda de mí para pagar cada vez más impuestos y para venderme su voto.

*Puedes enviar tu ‘Carta al director’ a través del correo electrónico o al WhatsApp 602262881.

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