Nueva tragedia que se suma a la lista negra de las víctimas en las carreteras riojanas. El fin de semana no ha querido dar tregua al luto y este domingo se ha producido un nuevo accidente de tráfico que se ha saldado con la muerte de un hombre de 54 años y un herido grave. El suceso ha ocurrido durante la tarde en la LR-111, en el término municipal de Castañares, cuando una furgoneta y un turismo han colisionado.

Abril comienza así teñido de negro después del fallecimiento de un hombre de 46 años, natural de Villalobar, este sabado en un accidente sufrido en Herramélluri. Una tragedia que se suma a otras que dos que en apenas mes y medio nos recuerdan la importancia de extremar las precauciones al volante.
La primera víctima mortal del año se produjo el pasado 14 de fenrero en San Vicente de la Sonsierra, cuando un transportista de 56 años y vecino de Baracaldo moría al volante por causas naturales y posteriormente el vehículo sufría un accidente en la LR-124.
Tampoco como consecuencia de un accidente llegó la segunda muerte del curso. Ocurrió el pasado 24 de marzo en el Polígono Cantabria de Logroño, cuando un transportista de 59 años perdía la vida, presuntamente, como consecuencia de un golpe en la cabeza mientras se apeaba de su camión.

A lo largo del pasado año los accidentes de tráfico se cobraron la vida de diez personas en La Rioja, mientras que en 2020 -pese a las restricciones de movilidad derivadas de la pandemia del COVID- la negra lista de muertes se cerró con 15 víctimas mortales.
Según los datos facilitados a finales de enero por la Delegación del Gobierno, el pasado año se registraron en las carreteras riojanas un total de 532 accidentes con víctimas, dejando como saldo diez muertes y 660 heridos.


