Ni sexta ola, ni ómicron, ni problemas de abastecimiento. Nada ni nadie podrá derrotar el poder de los Reyes Magos, y mucho menos amargar la Navidad a los más pequeños de la casa. «Aunque Logroño se ve más vacío estos días», coinciden desde las jugueterías de la ciudad.
Los pajes de sus Majestades trabajan a destajo desde principios de noviembre porque, este año, «se han adelantado bastante las compras por la falta de producto que se esperaba en las tiendas y la crisis del transporte. La gente está siendo previsora y el mes pasado se trabajó mucho mejor que este», explica Eloy Rodrigo, gerente de Toy Planet.
En Juguettos, misma situación. «Normalmente el Black Friday daba el pistoletazo de salida de las compras, pero esta vez, a comienzos de mes ya hubo mucha venta». El confinamiento de estos últimos días también está haciendo de las suyas. «Sin embargo, son fechas para los niños pase lo que pase. Nunca falta gente en la tienda».
Rodrigo es claro cuando habla de la realidad que están viviendo las jugueterías y gran parte del comercio de proximidad: «Al final, todo afecta, y ya llevamos tiempo con esta situación. El COVID afecta al bolsillo, pero también en impuestos estamos machacados; la luz ha subido, la gasolina, la lista de la compra…. Sin juguetes no se van a quedar los niños, por supuesto, pero «si antes se regalaba algo de 50 euros ahora es de 25 y si antes se compraban tres cosas ahora con una se hace».
Corre que vuelan: los más vendidos
Después de que Papá Noel haya repartido con ayuda de sus renos la primera tanda de regalos, Melchor, Gaspar y Baltasar tienen que sacar su magia para volver a sorprender a los peques de la casa. Algo que no va a ser fácil en el caso de algunos juguetes que ya se están agotando.
Es el caso del muñeco que aparece en el noventa por ciento de las cartas de este año: My Little Pig Pet. Un primo lejano de Pepa Pig que ha llegado para hacer las delicias de los más pequeños. Un cerdo «monísimo y superdivertido» al que podrán sacarle a pasear con su correa o bailar con él al ritmo de la música. Si se queda parado, basta con acariciarle -damos fe de que es muy agradable- y seguirá andando y si tiene hambre, dale de comer con su biberón rosa. «Sus orejas y colita son elásticas, tiene muchos sonidos y reacciones diferentes».
Y si lo tuyo, o lo suyo, son los animales, otro peluche que, o corres o vuela: Snuggling Koal, una mascota interactiva muy suave y con más de cincuenta sonidos. Se ríe, bebe, come, da abrazos y se le iluminan los mofletes para expresar sus emociones.

Otro de los productos que están pidiendo los niños riojanos son los que tienen que ver con el universo Pokémon. 25 años celebra esta saga, lo que nos hace mayores a algunos… La Mochila Mundo Pokémon es la que está triunfando en estos momentos. Un macuto con sorpresa que se convierte en un playset transformable con todo lujo de detalles y con seis zonas diferentes de juego: área de batalla, un lago, una casa del árbol, área de rocas, un puente, y un árbol.
Y no podían faltas los tradicionales juegos de mesa, y más ahora «que volvemos a pasar más tiempo en casa», como destacan desde Juguettos. Para toda la familia, adultos y niños «y más para estas fechas donde hay más reuniones». No fallan el Monopoly, el Bingo o el Pictionary, pero por segundo año consecutivo, La casa de lo retos se lleva el premio al más vendido.
«Está basado en el programa de televisión presentado además por el riojano David Moreno y es un juego en el que toda la familia puede divertirse con un montón de retos y más de cien preguntas para demostrar que juntos forman el mejor equipo».
A falta de pocos días para que sus Majestades los Reyes Magos de Oriente lleguen a La Rioja, «esperemos que se dé el último empujón a las ventas», confía Eloy. Además, «los niños son ajenos a todo esto y eso se refleja en su cara cada vez que entran a la juguetería. Para ellos es otro mundo y esa ilusión de cuando somos pequeños no debe perderse».


