El Rioja

‘Los caminos de Rioja’ dibujan el futuro de la DOCa

NueveCuatroUno celebró el pasado 22 de noviembre en el Centro Cultural Ibercaja la charla-coloquio ‘Los caminos de Rioja: estilos y orígenes de una denominación histórica’, que abría su II Foro Diario de Vendimia. Jesús Les (director territorial de Ibercaja) y Manuel Martín (director de NueveCuatroUno) inauguraron la cita dando paso a los cuatro invitados: Pablo Franco (director técnico del Consejo Regulador), María Larrea (enóloga de CVNE), Juan Luis Cañas (presidente de Bodegas Luis Cañas) y Bryan MacRobert (Bodegas MacRobert & Canals). Todos ellos, moderados por la enviada especial a la Vendimia de NueveCuatroUno, Leire Díez.

Las cuatro voces autorizadas departieron sobre el pasado, presente y futuro de la DOCa, así como los retos, ambiciones y nuevos proyectos a lo largo de los viñedos que comprenden Rioja. Antes, Les había analizado la situación global aplicada al mundo vitivinícola, con factores como «el déficit, la deuda pública, el trastocamiento de la cadena de producción, la inestabilidad geopolítica y las restricciones», poniendo énfasis en la «colaboración público-privada para la cooperación».

El primer punto tratado fueron las características de la DOC. Según Pablo Franco, la forma de cosecha y la geografía hacen de estos vinos algo muy especial: «Tenemos 100 kilómetros de diferentes paisajes flanqueados por dos muros y una columna vertebral que es el Ebro». Larrea puso en valor la importancia de «transmitir las mejores ideas al consumidor y convivir entre diferentes tipos de vino». Todos los integrantes de la mesa coincidieron en la necesidad de mezclar el vino de ensamblaje (combinación de variedades o parcelas) con los vinos más singulares.

Pablo Franco, director técnico del Consejo Regulador | Foto: Riojapress

«Tenemos que usar todas las herramientas para mantener la unidad de Rioja. Hacer el mejor vino posible», apuntó Larrea. MacRobert se mostró partidario de esa diversidad: «Hago elaboraciones muy pequeñas […] me interesa poner el pueblo donde se hace el vino». Cañas valoró las luchas que protagoniza el sector durante los últimos años, en términos de producción, rendimientos… Posteriormente, puso el énfasis en la sostenibilidad: «Los herbicidas y los insecticidas tienen que ir desapareciendo; Algunos tienen que ceder para lograr una mejor calidad».

Por ello, el presidente de Bodegas Luis Cañas valoró la introducción de las nuevas etiquetas en las botellas, como el Vino de Zona, de Municipio o Viñedo Singular: «El vino es un producto especial, a veces se compara con la cocina, los enólogos son como los cocineros». Siguiendo ese argumento, se mostró partidario de reconocer el «trabajo del viticultor y el pueblo donde se hace». Franco, como parte básica del Consejo Regulador, advirtió de la dificultad de llegar a acuerdos en el sector: «Hay 200 votos y los acuerdos se toman por un mínimo de 150».

Evolución y convivencia

Sin embargo, el director técnico sí se mostró dispuesto a evolucionar: «Hay debate sobre esto, sobre reconocer el vino del municipio y usarlo en los etiquetados. Posteriormente, puso en contexto el tamaño de la DOCa: 414 millones de kilos de uva y 14.800 trabajadores, entre otros datos.

María Larrea, enóloga de CVNE | Foto: Riojapress

Larrea reincidió en la importancia de que los vinos de ensamblaje y de municipio coincidan, aportando ejemplos a lo largo del mundo: «Hay zonas como Burdeos y Champagne donde se hace ensamblaje, Oporto y Borgoña apuestan más por el viñedo de parcela. La DOCa siempre pone unos límites y parámetros de calidad, pero dentro de los límites tenemos margen».

«Se ha vuelto a los vinos blancos, estamos volviendo a hacer blancos de Reserva, Gran Reserva, grandes vinos. También jugamos con el tipo de materiales y recipientes, tenemos opciones tanto en la viña como en bodega, dar más énfasis a la fruta, al terroir…», siguió Larrea. Una opinión que MacRobert complementó, afirmando que el vino blanco mejora con el tiempo.

Barreras y posibilidades del mercado

Pablo Franco aportó su punto de vista sobre los límites del mercado: «Más allá de etiquetas, valoro el producto. En los años 80 nace la calificación de Crianza, Reserva y Gran Reserva, una manera muy fácil de distinguir». Por otro lado, enumeró otras características del mercado en variedades clásicas (6.000 hectáreas de blanco, 4.000 de viura con envejecimiento) y otras nuevas, como el tempranillo blanco (800 hectáreas) o la maturana blanca (40).

Bryan Macrobert (MacRobert & Canals) | Foto: Riojapress

MacRobert analizó si los consumidores perciben esas diferencias en Rioja, poniendo como ejemplo el mercado inglés: «Inglaterra es un consumidor de Rioja de hace muchos años. Hay consumidores que sí saben que hay diferencias, pero otros consumen a diario y quieren Rioja, aun sin saberlo». En ese sentido, distinguió entre un perfil más general y otro más específico para conocer de dónde viene el vino, «quién lo ha hecho o su alma».

Cañas, por su parte, puso el énfasis en la proyección de muchos vitivinicultores: «Muchos de los vinos modernos vienen de gente que no es conocida, pero, poco a poco, hay restaurantes que lo prueban y tienen unos resultados muy buenos». También subrayó las diferencias de precios entre los vinos de crianza: «Veo botellas que están a 4, 6, 8 o 12 euros. Todas las bodegas querrían vender a doce. Cuando pone Crianza, ese precio es caro, pero si pones variedad genérica, el precio será más alto».

Juan Luis Cañas (Bodegas Luis Cañas) | Foto: Riojapress

Larrea matizó, por su parte, que «no hay un conocimiento total de lo que significan Viñedo Singular, Municipio. Esa es la labor del sector, explicar qué significa cada vino».

Franco terminó este apartado valorando las capacidades de la DOC Rioja: «Tenemos una base muy sólida en calidad, producto y lo que es el producto». Además, enumeró las diferentes posibilidades: «Origen, vinos varietales, con personalidad. Rioja puede jugar en muchas ligas y debe tener la valentía de domarlas todas».

Balance del sector

Por último, tocó hacer una previsión del futuro del sector. Larrea comparó el vino con una cocina y también con una pintura: «Tienes tu paleta y puedes tener tonos monocromáticos y otros multicolor. Tenemos aplicaciones para que la gente joven pueda seguir el rendimiento del vino. Rioja se va a mantener, hay vinos buenos que perduran. Tenemos que domar ese camino, hacerlo sostenible, abierto a la elaboración y seguir con la identidad de Rioja», e hizo votos por llegar al «residuo cero».

MacRobert, por su parte, reflexionaba sobre que «las zonas que tienen más historia cuestan más tiempo de cambiar. El Consejo ha hecho mucho trabajo, esta es una de las mejores zonas del mundo para hacer vino y con la gente adecuada y joven que sale ahora, en el futuro habrá mejores elaboraciones. Rioja va a mantener lo que tiene e irá a más, con el enoturismo».

Cañas apuntó que cree que el 60-70% de la Denominación no cambiará: «El resto sí, todo el mundo quiere mejorar, y si mejora tu vecino, tú quieres mejorar también». En ese sentido, apuntó la importancia de la viticultura sostenible y remarcó la importancia de guardar el paisaje.

Franco cerró la charla con un pronóstico: «Es lógico que una parte no cambie, tenemos el reto del cambio climático. Lo que sí creo que tendremos son peregrinaciones para sacarse fotos en las viñas de Rioja, Viñedos Singulares o particulares. Igual que vamos a Francia y nos sacamos la foto, aquí llegará el momento».

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