La Rioja

Mercado de los Pimientos: menos ventas, mismos precios

El Mercado de Pimientos, menos puestos pero mismos precios

La Plaza Joaquín Elizalde de Logroño cobra vida los martes y viernes gracias al popular Mercado de los Pimientos. Tomates, pimientos, cebollas y ajos son los productos que los logroñeses y visitantes cargan en sus carros para llevar a sus domicilios.

Si visitas el Mercado puedes encontrar a Carmen, de Agoncillo, ensartando pimientos cornicabra mientras vende sus productos. La mujer nos cuenta que lleva bastantes años realizando ambas tareas, pero que ve que la situación del mercado está en decadencia. “Los mayores nos vamos haciendo más mayores y los jóvenes no cogen el relevo. Además, los compradores vienen cada día menos porque este trabajo no les gusta hacerlo para la conserva. Compran el producto embotado y ya está”.

Carmen asegura que la razón por la que el mercado está así nada tiene que ver con la pandemia, sino que está relacionado directamente con que “criar la huerta es duro. Todas estas labores se hacen a pleno sol, no se pueden ir a hacerlo con la fresca porque con el rocío salen sucios”, señala Carmen.

En otro puesto del mercado está Miguel Ángel Barrio, también vecino de Agoncillo. Este, mientras atiende a sus clientes, asegura que al ser los primeros días todavía es pronto para sacar conclusiones, pero sigue la tendencia que lleva en los últimos años: «Se ve cómo va cambiando los hábitos de consumo de la gente, que se va yendo a otro tipo de formatos”.

Según confirma Barrio, este sector tiene complicaciones desde el inicio y por ello la juventud no se decanta tanto por él. “Es difícil comenzar a ser agricultor sin una base inicial y luego todos los retos que tiene la agricultura actual. Esto es lo que impide que mucha gente se anime a entrar en esta actividad. Hay a gente que le gusta, pero hace falta tener una gran estructura económica y una gran capacidad, que es difícil empezando desde cero”.

A pesar de las dificultades, Barrio explica que los precios siguen con la tendencia de los últimos años. “Aunque han seguido aumentado los costes de producción, se sigue manteniendo el precio que se venía ofreciendo durante los últimos 10, 15 o 20 años”.

Los vendedores del puesto de Izal, de Corella (Navarra), confirman que “el año que viene va a estar un poco más difícil, porque con la subida la luz el precio del ajo cuando salga de la cámara tendrá que incrementarse también”.

Está previsto que el Mercado de Pimientos llene la Plaza Joaquín Elizalde de movimiento y olor hasta el 30 de noviembre, pero contará con su ausencia la semana de San Mateo y el 1 de noviembre, asunto que molesta a Puri, vecina de Albelda y que lleva años poniendo su puesto en el mercado.

“No entiendo por qué el ayuntamiento no nos deja ponernos esos días. Nosotros vendemos productos de la tierra, de nuestra tierra. Que por mucha gente que se marche fuera la semana de San Mateo, también hay mucha otra que viene de fuera. Igual que el 1 de noviembre hay muchas plazas muy bonitas en Logroño para colocar el mercado de las flores y no podemos compartir esta plaza”, lamenta.

También recuerda que cada vez son menos los puestos que hay en el mercado porque “la tierra cada día la queremos trabajar menos gente y por eso estamos menos para vender. Además, el ayuntamiento no nos ayuda a hacer publicidad al mercado para que venga la gente a comprar y se animen a poner puestos”.

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