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El MUWI más esperado calienta motores: «La demanda es brutal»

Los promotores de MUWI aseguran que «la demanda es brutal» a una semana de su celebración

Es uno de los festivales más exitosos de la capital riojana y la próxima semana regresa después de un año en blanco. Los organizadores del MUWI La Rioja Music Fest aseguran que existen «muchas ganas», tanto por parte del público como de la organización, por el regreso del festival. «Llevamos un año en el que el movimiento en redes sociales y la demanda de la gente es brutal», afirma José Luis Pancorbo, promotor del evento.

El trabajo para sacar adelante el festival es máximo, lo que hace que los promotores vean aumentadas sus ganas de celebrar cada uno de los actos. «Tenemos ganas de volver a ver nuestros jardines y patios con gente. Para la bodega significa recuperar la normalidad. No es el MUWI que nos gustaría hacer, pero es el mejor que se puede ofrecer en las circunstancias en las que estamos», señala Elena Pilo, responsable de Enoturismo de Bodegas Franco-Españolas.

Con la situación sanitaria actual, la adaptación de los actos se ajusta a la evolución la pandemia. Pancorbo asegura que desde la Consejería de Salud «existe un alto compromiso con el análisis de la normativa para colaborar en la realización del evento y para poder mejorar las experiencias de quien acuda a MUWI».

La seguridad que ofrecen los espacios que alberga Franco-Españolas y su propia disposición «son una joya», califica Pancorbo, lo que hará que apuesten por la realización de los espectáculos al aire libre. «Durante toda la pandemia han afirmado que los exteriores son espacios seguros. Por lo tanto, MUWI será seguro», reitera.

La acotación de espacios, la organización de zonas y flujos de gente serán aspectos principales que tomarán los organizadores para la crear un espacio seguro. Además el uso de mascarilla será obligatorio en todo momento. «En el momento que no la lleve por el consumo en la parte de hostelería existirá la distancia física suficiente para poder sustituir la mascarilla por la distancia social», indica el promotor del festival.

Los cambios para la adaptación a las nuevas circunstancias que la sociedad ha afrontado también han llegado a MUWI. En primer lugar, con la sede única y la reducción del número de días del festival: el jueves se suprime y el concierto gratuito y masivo del Revellín tampoco se celebrará. Además, este año el carácter infantil y familiar de otros años tampoco va a estar vinculado al festival.

Se ha organizado una propuesta adaptada a la tarde noche del viernes y del sábado, con una cuidada selección cultural donde «artísticamente no cambia nada, continúan siendo artistas de primer nivel», ha destacado Rafa Bezares, director del festival. En comparación a 2019 solo se ha visto reducido el número de artistas que participarán, pero sus ganas solo van en aumento.

«La cultura está sufriendo mucho y tiene muchas ganas de volver a estar en contacto con los espectadores. Muchos de ellos, con los que llevamos meses e incluso años en conversaciones, nos dicen que esperan ansiosos poder cantar con una copa de vino», asegura Bezares.

El punto de vista experiencial busca que el público pueda disfrutar de la bodega y de la cultura del vino. «La intención es que lo hagan de una forma mucho más lúdica, que sigan disfrutando de nuestros vinos y de lo que tiene por ofrecer el enoturismo», subraya Pilo.

La idea de suspender el evento no está en la mente de los organizadores. «Es improbable que la situación sanitaria lleve a la suspensión del festival; tendría que caer un meteorito mañana para que eso ocurra. Creemos que la comunidad lo ha hecho bien respecto a la vacunación, ha priorizado a un segmento que encaja perfectamente con el perfil del público de MUWI», puntualiza Pancorbo.

Cada edición de este festival es especial, pero esta lo va a ser más por la convivencia que va a existir entre las ganas de celebración y la prudencia por la actual situación sanitaria que va a invadir a los espectadores. La responsabilidad individual y el perfil del público que normalmente asiste al festival son dos aspectos en los que confía Bezares para que todo marche de la mejor forma el próximo viernes 27 y sábado 28 de agosto.

«La gente respeta y quiere ser respetada. Lo que nos hace confiar en que va a ser un MUWI diferente pero especial, y sobre todo que significa el coletazo de salida a recuperar la actividad cultural en Logroño», recalca Pilo. A lo que Pancorbo ha recordado que, aunque se confía en el espectador, existirá un ambicioso plan de seguridad para aplicar «si sucedieran desviaciones en el comportamiento derivadas por las ganas de disfrutar y por el momento».

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