San Bernabé

Un único banderazo en San Bernabé: «Un Logroño unido, libre y solidario»

Logroño conmemora el V Centenario de su Sitio con un único banderazo

Este 11 de junio, se mire por donde se mire, es diferente a todos los demás. No solo por el contexto de pandemia en el que vive la sociedad logroñesa desde marzo del pasado año, sino porque 500 años no se cumplen todos los días. Por este motivo, el alcalde de Logroño ha decidido ‘modificar’ la tradición de los banderazos y pasar de los tres habituales a uno solo.

«Con el pasado y la historia en la memoria; con la esperanza de una ciudad abierta y moderna que avanza hacia el futuro unida, libre y solidaria», ha brindado Pablo Hermoso de Mendoza para cerrar el acto institucional celebrado en la Plaza del Ayuntamiento.

El primer edil no ha pasado en su discurso por alto que en este V Centenario «hay muchas ausencias, mucho sufrimiento y mucha pena». «Muchos nos han dejado en estos tiempos de pandemia azotados por la enfermedad. No pudimos despedirlos como merecían y ha sido un duro golpe. Hay pena, cansancio, fatiga, miedo y tristeza. Lo sabemos. Vaya para sus familiares y amigos nuestras condolencias, nuestro cariño y nuestras palabras de ánimo. No teníamos ni tenemos todas las respuestas. Hemos viajado entre las nieblas y las sombras durante demasiado tiempo», ha enfatizado Hermoso de Mendoza.

También ha dedicado palabras a «nuestros médicos, nuestras enfermeras y enfermeros, el personal sanitario, protección civil, la policía, los servicios sociales, los servidores públicos, quienes de forma sistemática, constante, día a día, siguen llenando las jeringuillas que nos inoculan la vida. Ahí siguen, cuidándonos, curándonos, vacunándonos, mirándonos a los ojos, y diciendo, adelante, vamos, ya queda menos, uno tras otro, hasta el final. En un sobresfuerzo permanente. Me gustaría encontrar en libros escondidos más de mil formas de expresar la gratitud que todo Logroño siente».

Los perfiles del nuevo asedio

Lógicamente, el V Centenario del Sitio de Logroño ha copado buena parte del discurso del alcalde, quien ha recordado que «aquellos ciudadanos no se rindieron, ni doblegaron, no cedieron ante el cerco de las tropas francesas. Pelearon por su ciudad y por su libertad. Una identidad fue forjándose sobre un ejercicio de resistencia. Logroño se convirtió en una ciudad apreciada y apreciable y comenzó a crecer, se ganó el respeto real. Avanzó».

Quinientos años después, «también estamos viviendo un tiempo que nos obliga a resistir. No tenemos todavía perspectiva y solemos hacernos daño, mucho daño (este alma española tan severa y tan dura para con nosotros mismos, siempre fustigándonos y criticándonos sin piedad, siempre minusvalorándonos). He de deciros que no somos menos que nadie, ni lo hacemos peor que otros. No lo creo».

En su discurso institucional, Hermoso de Mendoza ha puesto el acento en la labor de la comunidad educativa, que «nos ha permitido sostener la vida en esta ciudad» en el difícil contexto de las clases durante la pandemia; al personal sanitario por su «sobreesfuerzo mayúsculo»; a los servicios de emergencia y a los jóvenes de la ciudad, «más de un año limitados cuando son momentos que propenden a vivir la vida al máximo, con toda la intensidad». Los hosteleros también han recibido el reconocimiento por «vuestra paciencia, por aguantar y por continuar», así como los abuelos, «los que más han sufrido» y «los que más han visto las ausencias de amigos coetáneos», por lo que el alcalde se ha comprometido a que «el Ayuntamiento redoblará sus actividades y sus proyectos para con ellos».

«No lo hacemos peor que otros»

«Esta ciudad ha resistido con mucha dignidad, con mucha dignidad. Lo creo de veras», ha expresado Hermoso de Mendoza, quien ha apelado a «dejar de rasgarnos las vestiduras, de castigarnos severamente, de fijar la mirada solo en las deficiencias y los problemas, de confrontar y de pelear por lo pequeño». «No lo hacemos peor que otros», subraya el alcalde, quien defiende que «debemos estar unidos y continuar avanzando» y reclama «una clase política que esté a la altura de su ciudadanía, que entienda no solo el estado de ánimo de nuestra gente, sino que trabaje codo con codo para seguir progresando».

En esa línea, el regidor ha urgido a «cultivar un modo de hacer política que huya de los populismos, la demagogia, la estéril confrontación, el ‘yo, mí, me, conmigo’, la inestabilidad, el ruido y las sobreactuaciones, los ‘egos vacuos’ y el postureo estéril».

Las insignias

El primer edil ha reforzado la idea de que «es momento de trabajar, no de enredar» y ha aludido a los nuevos insignes de San Bernabé, que «son referencia, nos inspiran y nos dicen con su trazo vital, que es posible pasar por esta vida buscando y ofreciendo algo de bondad, belleza y verdad».

«Urbano Espinosa, que encontró el camino del estudio a edad avanzada y se convirtió en el primer, y creo que único rector de una universidad española, que lo fue habiendo accedido a la universidad a través del sistema de estudio para mayores de 25 años. Pasión por la historia de Varea, de Logroño. Timoteo Martínez, Teo, que fotografió Logroño, sus calles, sus gentes, sus paisajes durante años, desnudando el alma de esta ciudad y viéndola evolucionar y crecer, y José Cortes (Colo) e Isabel Gago que crearon el Café Bretón y apostaron por la literatura, la poesía, la belleza, entre cafés y buenas conversaciones», ha aseverado, recalcando que todos ellos son «buena gente. Gente buena. Merecen sin duda las insignias de San Bernabé, por su esfuerzo y compromiso con esta ciudad, Logroño».

«Ya nos queda menos»

En su epílogo, Hermoso de Mendoza ha llamado a los «logroñeses y logroñesas, a las cosas: a trabajar, a estudiar, a crear, a crecer, a cuidar, volvamos a recuperar nuestras vidas, sigamos recibiendo al foráneo, al peregrino, con la hospitalidad que nos caracteriza, sigamos preocupándonos por quien está cerca. Ya nos queda menos».

«Hemos resistido como hace quinientos años. Volvamos a vivir con intensidad, volvamos a caminar erguidos y confiados una vez más, por los que vienen y vendrán», ha concluido el alcalde.

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