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El TAD ratifica el descenso de los cinco clubes de fútbol sala que dejaron de competir por el COVID-19

El Garnacha, jugando un encuentro frente al Villa de Quel, ahora ascendido a Segunda B | Foto: Garnacha FS

Durante el pasado mes de diciembre, cinco equipos (el Garnacha, el Arrúbal, el Calahorra Futsal, el Cerverano y el Sorzano) decidieron retirarse de la Tercera División de Fútbol Sala, debido a la situación sanitaria y la dificultad económica para cumplir los protocolos frente al COVID-19. La Federación Riojana de Fútbol sancionó a todas las entidades con un descenso administrativo, una multa administrativa de 200 euros y otro año sin poder ascender.

Todos ellos apelaron, pero este sábado el TAD (Tribunal de Arbitraje Deportivo) ha desestimado su recurso contra las resoluciones del Juez Único de Apelación de la Comisión Nacional del Fútbol Sala y ha dado la razón a la FRF, que mantiene su sanción por retirada.

Foto: Garnacha FS

Luis Nicolás, técnico del Garnacha, explica su punto de vista: «Parece que hasta aquí hemos llegado, no sabemos qué más hacer ahora». Los afectados han cumplido su promesa de recurrir hasta el final, aunque no han obtenido el resultado deseado. Jose Luis Quiñones, entrenador del Cerverano, se ha encargado de llevar el recurso a Madrid: «La sanción se refleja en el reglamento de régimen interno de la Federación, pero es que tenemos que tener en cuenta que no son circunstancias normales».

«Todavía no sabemos a quién acudir. En Navarra han hecho una excepción y los equipos que no compitan por razones sanitarias no descenderán (la regla se aplica a competiciones de ámbito regional, mientras la Tercera División es nacional)«, explica. En el caso riojano, la liga se disputa a una vuelta con trece equipos: «Querían acabar la competición sea como fuera. Ya la han empezado, pero nosotros no queremos jugar así. Pase lo que pase, nos da igual. No somos profesionales y no queremos poner en riesgo a nadie».

«Tenemos las fichas pagadas y la intención de jugar, pero vimos la que se venía». En Cervera del Río Alhama, el COVID-19 ha obligado a colocar el municipio a nivel 6 del semáforo, con confinamiento perimetral, todo lo no esencial cerrado y 3.400 de IA en los últimos 14 días: «Si no se puede, no se juega. No queremos poner en riesgo a nadie y tengo a gente de mi entorno con COVID. Además, aplazaron la competición ya tres veces, y a la tercera, ya nos pusimos serios».

El Cerverano celebra una victoria en el año 2020, antes de la crisis del coronavirus | Foto: CD Cerverano en Facebook

«Estábamos casi los 18 equipos dispuestos a no jugar, pero la Federación ya nos advirtió a lo que nos enfrentábamos», lamenta Quiñones. «Nos llamaron cuando era la fecha límite y nos preguntaron si íbamos a jugar o no. Nosotros les dijimos que no nos negamos a jugar, ni nos retiramos de la competición; sino que queríamos esperar a que todo esto pasara. Ellos te dicen que son las reglas de la Federación», argumenta.

También denuncia problemas para ejercer su actividad: «En marzo, cuando la intensidad del COVID bajó, pedimos entrenar, pero nos dijeron que no, al estar federados. A un equipo no federado no le pueden ceder el polideportivo. No nos querían dejar, pero claro; teníamos las fichas pagadas y la mutualidad nos dio la razón».

Por último, garantiza el futuro del club: «Tomaremos una decisión cuando nos reunamos. El equipo no va a desaparecer, eso está claro. Vamos a jugar sea como sea, la ilusión de un pueblo es tener equipo». «No tengo ningún problema, pero el año pasado subieron a cinco equipos por el COVID-19 y lo deciden a final de temporada, no fue una liga regular normal. Y ahora nos hacen esto a nosotros, me parece una injusticia para los cinco equipos».

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