Crisis del Coronavirus

La saturación del Hospital San Pedro obliga a convertir quirófanos en salas UCI

El director adjunto a la Gerencia del Servicio Riojano de Salud, Francisco Antón, ha analizado la situación hospitalaria de la comunidad este viernes. «Ha empeorado ligeramente con respecto a ayer». Tras la apertura de una nueva planta de hospitalización este jueves, «que esperamos que para mañana alcance su máximo de capacidad», Salud ha decidido, siguiendo el Plan de Contingencia, habilitar un nuevo control para la atención de los pacientes con infección por COVID».

Antón ha confirmado la situación límite de la UCI: «Todos los recursos que habíamos adaptado, todas las camas extraordinarias que habíamos puesto en marcha, se han llenado». Por este motivo, el SERIS se ha visto obligado a dedicar quirófanos de cirugía convencional para transformarlo en salas de UCI, «con el fin de que puedan ingresar pacientes críticos con infección por COVID».

Los datos de presión asistencial de esta jornada se sitúan en las 209 personas afectadas por COVID-19 en los hospitales, cuatro más que el día anterior. De ellas, 39 en la UCI (cuatro más que el jueves), lo que supone una ocupación del 87 por ciento en total.

Con esta medidas, el director adjunto a la Gerencia del SERIS ha indicado que esperan hacer frente a la demanda asistencial de los próximos días, «pero seguimos día a día analizando la situación y tomando decisiones».

«Si seguimos con estos datos, podríamos llegar a necesitar hasta ochenta camas en la UCI a principios de febrero. Unas UCI que en estos momentos no tenemos», anunciaba el director general de Salud Pública, Pello Latasa, esta semana. Llegar a utilizar todas las camas UCI tiene consecuencias como el cierre progresivo de quirófanos y el aumento de las listas de espera. Primero las quirúrgicas y posteriormente las de consultas.

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