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Ángel Arnedo: «Llevaba media vida deseando este momento»

Su foto es, sin pretenderlo, la que mejor escenifica lo esperado de un Zaragoza-Logroñés en el fútbol profesional. Esa expresión de ilusión sincera bajo la Santísima Trinidad que forman las camisetas del Zaragoza y el Logroñés y el crucifijo que preside el aula la hubiese firmado el propio Ramón Masats como estampa propio del costumbrismo contemporáneo.

NueveCuatroUno ha dado con Ángel Arnedo, el profesor de Matemáticas y Física y Química que este viernes le ha alegrado la jornada a los alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús de Zaragoza al recordarles que hoy se juega el ‘Derbi del Ebro’ casi tres décadas después.

Natural de Grávalos, municipio al que envía un afectuoso abrazo, Arnedo lleva más de cuarenta años instalado en la capital aragonesa y conforme se aproximaba la fecha del partido lo iba teniendo más claro: «Llevaba media vida esperando este momento y hoy he cogido las dos camisetas y las he colgado de la pantalla del aula», explica. Sus alumnos han inmortalizado el momento y las redes sociales han propiciado que antes de que acabase la clase la imagen fuese ya viral.

«Ha sido un gesto para reivindicar que soy riojano, pero que llevo más de 40 años en Zaragoza, por lo que también me siento aragonés. ¡Si hasta soy socio del Zaragoza!  Quería prepararles el cuerpo para dar la clase con otra alegría», señala, mientras su relato comienza a llenarse de recuerdos. Como la última vez que vio al Logroñés en La Romareda, allá por los mágicos 90: «Cuando el Logroñés estuvo en Primera mi hijo tenía tres o cuatro años. Cuando vino lo llevé a hombros con una bufanda del Zaragoza y yo con una bufanda del Logroñés, junto a otro amigo de Grávalos. Hoy tengo el corazón dividido, pero tiro más hacia el Logroñés por la familia».

El vínculo familiar no es otro que su sobrino, Álvaro Arnedo, que ni siquiera había nacido cuando un equipo riojano jugó por última vez en La Romareda y hoy figura en la convocatoria del Logroñés contra el Zaragoza. » La pena es que no podamos ir al campo, pero a ver si pasa esto y podemos ir pronto al estadio para ver a los dos equipos», afirma su tío, que también dio clases a uno de los protagonistas del duelo de este viernes, el capitán zaragocista Zapater: «Le he dicho a mi sobrino que le dé recuerdos de mi parte, aunque no sé si con la pandemia podrán hablar algo».

UD Logroñés y Zaragoza, en un amistoso disputado en Las Gaunas en 2017, con Zapater como capitán. | FOTO: UD Logroñés.

En su condición de matemático y futbolero, este medio no ha podido dejar escapar la oportunidad de pedirle un pronóstico para la cita de La Romareda: «Si tuviera que apostar lo haría al 0-0 porque son dos equipos a los que le cuesta mucho meter gol. También al Zaragoza le cuesta poco encajar, por lo que el Logroñés va a tener sus opciones de marcar». Pero, sobre todo, más allá de lo que suceda sobre el terreno de juego, este riojano emigrado a Aragón expresa un deseo: «Quisiera que la gente se tomara el partido como un acto de hermandad entre las dos comunidades».

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