El revuelo generado en lo referido a la Ley Orgánica de modificación de la LOE (LOMLOE) para eliminar el carácter de lengua vehicular del castellano sigue vigente, pero este martes el consejero de Educación, Pedro Uruñuela, ha querido mostrar claramente la postura del Gobierno ante dicha reforma. Durante la rueda de prensa ha insistido en que «el castellano sigue y seguirá siendo una lengua oficial y por ello todos los alumnos, conforme a la Constitución, han de terminar sus enseñanzas obligatorias con un dominio completo de esta».
Uruñuela ha apelado a la «tranquilidad» de la sociedad ante dicho cambio recordando que en torno al 40 por ciento del alumnado del país reside en comunidades autónomas donde hay otro idioma cooficial y donde la lengua materna no siempre coincide con el castellano. «Lo que permite la nueva LOMLOE es regular y garantizar que este porcentaje de estudiantes termine la enseñanza obligatoria dominando, practicando y aprendiendo el español y la lengua cooficial en igualdad de condiciones para ser absolutamente competentes en el manejo de ambas lenguas», ha remarcado.
Asimismo ha querido aclarar dudas y retirar esa pensamiento de que si se pierde el carácter vehicular, se pierde su importancia: «En primer lugar, debemos olvidarnos del castellano como lengua vehicular porque esta calificación no aparece en la Constitución, sino que es un término que se incorporó con la LOMCE y creemos que ha traído más problemas que soluciones. Por ello es importante su cambio y concebir el castellano como lengua oficial».
El consejero de Educación ha hecho hincapié en que «la intención no es acabar con el castellano o arrinconarlo, sino potenciarlo siendo conscientes de la enorme capacidad de este idioma para ocupar un lugar mayor en el ámbito científico y para coexistir con otros idiomas dentro de una misma comunidad autónoma».
Así, ha recordado que durante su ocupación como subdirector de la Alta Inspección de Educación comprobó en persona cómo en Cataluña los alumnos dominaban perfectamente tanto el castellano como el catalán: «Además, unas pruebas realizadas en el curso 2016-17 evidenciaron una mejor puntuación de estos alumnos en el manejo del castellano que otros procedentes de comunidades sin una lengua cooficial, entre ellas La Rioja».
Uruñuela avanza que, tras tramitar todas las enmiendas presentadas para la nueva ley y a la espera de celebrar la próxima semana el pleno donde se apruebe el texto, los trámites continuarán hasta principios de enero. Se espera, por tanto, que para ese mes, «o como muy tarde, comienzos de febrero», se disponga ya de la LOMLOE para «comenzar a trabajar en el desarrollo de una ley orgánica que regula el derecho a la educación e intenta corregir disfunciones y errores cometidos anteriormente». Una vez aprobada, la intención es la de «abrir un gran debate para trasmitir los principales cambios, porque tiempo habrá de recoger opiniones y mejoras de todos los riojanos».
La nueva normativa acogerá también una actualización del sistema educativo español con un plan de estudios basado en «competencias que el alumnado ha de saber para dar respuesta a los problemas de la vida y que pierde su vinculación de alguna manera con las asignaturas y materias tal y como se conocen». Regula, además, todo lo relativo a la evaluación y promoción, así como a los conciertos o procedimientos de admisión de alumnos y elección de equipos directivos. «Son muchos los temas pero no se puede perder de vista la esencia del conjunto, pero un árbol concreto nos impida ver el bosque», ha remarcado.


