Deportes

El Leganés tumba de penalti el fortín de Las Gaunas

El Logroñés tiene este sábado esa sensación de «jugamos como nunca y perdimos como siempre». La adaptación a Segunda División continúa y suma una nueva derrota (0-1), rompiendo así una racha en Las Gaunas que se prolongaba desde el 1 de septiembre de 2019. El Leganés ha derrumbado su fortín gracias a un tanto de Borja Bastón de penalti. El conjunto madrileño no ha sido ni mucho menos superior al equipo riojano. Un recién ascendido que ha dominado durante gran parte del encuentro y ha tuteado a un recién descendido. Choque de presupuestos y estilos con un vencedor a los puntos, aunque los aficionados blanquirrojos no pueden estar descontentos con cómo ha competido su equipo.

La lesión de Rubén Miño durante el calentamiento ha abierto las puertas de la categoría de plata a Yari Meykher. El joven meta ucraniano ha brillado nada más arrancar el encuentro con dos intervenciones antológicas. Buena señal en lo personal, malísima señal en lo colectivo. El Leganés ha llegado dos veces en la primera media hora con mucho peligro. Ambas con el balón parado como comienzo. Falta botada por Shibasaki desde la banda izquierda hacia dentro, dos testarazos y dos paradones. El primero con la pierna al estilo de Barrufet en el balonmano, el segundo con la mano en bonita palomita.

Y si en media hora de partido tu portero es el protagonista, tienes un problema. Alarma en Las Gaunas. Así, en el minuto 27, en el segundo zarpazo pepinero, una mano dentro del área ha parado el choque durante tres minutos hasta que el VAR ha decretado penalti. Clarísima. Disparo fuerte de Borja Bastón al centro desde los once metros y otro buen intento de Yari para atajar el esférico, pero esta vez sólo iba a quedarse en un intento. Ha sacado nuevamente la pierna para demostrar que reflejos le sobran a sus veinte años, aunque no ha llegado a tocar el balón.

Dos ocasiones para el Leganés. Y ya. Nada más en una aburrida primera mitad donde la calidad individual se ha impuesto ante la falta de acciones de peligro. Tirando de oficio, el conjunto madrileño ha endurecido el choque para dar una nueva ‘bienvenida’ al Logroñés en la categoría. «Hola, ¿qué tal? Aquí se juega así». Zelu se ha comido el codo de Javi Hernández y Errasti el puño de Borja Bastón, tras lo que se ha retirado al descanso. «Hola y adiós». Así se ha calentado Zelu y dos acciones más tarde ha pisado a Javi Hernández. Tarjeta amarilla. Más parones. Menos peligro en las dos áreas.

Tras la reanudación, mismo guión. Sin un dominio claro por parte de ninguno de los dos equipos, Yari ha vuelto a salvar al Logroñés sacándole un buen disparo cruzado a José Arnáiz. El conjunto riojano ha intentado dar un pasito hacia adelante. Sin miedo y con casi todo perdido, las entradas de Paulino y Roni han dado algo más de verticalidad a los locales. Sin embargo, no se ha complicado mucho el Leganés con el 0-1 en el marcador. Juego directo, pocas combinaciones a la hora de sacar el balón jugado y que expongan los que van perdiendo.

Poco a poco, los pupilos de Sergio Rodríguez han ido inclinando el maltrecho césped de Las Gaunas hacia la meta de Cuéllar. Percutir y percutir hasta que ha llegado la gran ocasión. Minuto 72. Otra vez Andy, como ya ocurriera contra el Almería y contra Las Palmas. A un excelso centro de Iñaki Sáenz ha llegado el centrocampista de Almuñécar para rematar a bocajarro, aunque no ha precisado lo suficiente y Cuéllar ha podido despejar las ilusiones blanquirrojas. Manos a la cara. Lamento por lo que ha podido ser y no ha sido. «Era esa».

De ahí hasta el final, un continuo quiero y no puedo del Logroñés. Varias acciones de peligro para intentar el empate y la remontada, una de ellas con Salva Omeruo bajo palos sacando el cabezazo de Siddiki. Casi. Por los pelos. Y así, una nueva derrota que sólo sirve para aprender y seguir adaptándose a Segunda División.

Subir