El Rioja

Rioja Oriental empieza a despedir una vendimia «de libro»

Este lunes se ha cerrado la vendimia para una decena de municipios de Rioja Oriental y la ribera de Navarra.  Seis a este lado del Ebro (Alfaro, Aldeanueva de Ebro, Rincón de Soto, Calahorra, El Villar de Arnedo y Pradejón) y cuatro al otro (Mendavia, Azagra, San Adrián y Sartaguda).

El cierre de la vendimia no quiere decir que en estos municipios haya terminado realmente la campaña, pero sí que está a punto de hacerlo. A partir de hoy, todo el que quiera vendimiar en estos municipios tendrá que pedirle un permiso especial al Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja.

Es el caso de la cooperativa de Aldeanueva de Ebro. La realidad es que aún les falta de vendimiar casi un 20 por ciento de toda su producción, es decir, entre cuatro y cinco millones de kilos de uva aún están en el campo. «Habitualmente cuando se cierra la vendimia nos falta por cosechar en torno a un millón de kilos pero este año es mucho más», dice Abel Torres. Es lo que tiene tener la bodega con más masa de la comunidad, que su vendimia también es la más larga. «Además, Aldeanueva de Ebro es un caso curioso porque tienes fincas al lado del río como cerca de Yerga, y la diferencia de maduración entre unas y otras es enorme», cuenta.

Lo más probable es que la vendimia en Aldeanueva termine a lo largo de la semana. Quizás un poco más en variedades concretas. Ahora están con las fincas más cercanas al monte y con las variedades más tardías como las garnachas, los gracianos o los mazuelos.

La vendimia en el municipio ha ido viento en popa. «Pensábamos que podía ser una vendimia complicada por la cantidad de carga que tenían las viñas, pero se ha dado la ‘tormenta perfecta’. Todo ha acompañado al final, no ha habido tormentas, ni prácticamente lluvias y la maduración alcohólica y fenólica han terminado tal y como queríamos».

Incluso nos adelanta, a pesar de que aún queda uva por vendimiar, que ya están descubando algunos vinos. «Y vienen con un color y una estructura fantástica; es un vino diferente al del año pasado y no sé si llegará a la excelencia, pero va a estar muy, muy cerca», finaliza.

Casi calca sus impresiones José Javier Fernández desde Rincón de Soto: «Aunque queda algo aún por recoger podemos hablar de una buena cosecha, algo sobrada de grados pero muy, muy sana; las fermentaciones se están haciendo muy rápidas y los vinos que están saliendo son muy limpios.  Ahora todo depende de la maloláctica. Si se hace como se debe podríamos estar hablando de un vino entre muy bueno y excelente». «De libro», así define la vendimia de este año.

Desde El Villar de Arnedo hablamos con Jesús Subero en la cooperativa del municipio. «Ha sido una cosecha muy buena, nos tememos que algo de uva quedará en el campo, porque este año venía muy cargada, aunque está claro que quien lo haya hecho bien no tendrá que dejar uva en las viñas. La uva ha venido muy sana y los grados muy buenos, no esperábamos que la vendimia fuese tan buena por ese extra de carga de uva, pero ha salido perfecta».

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