UD Logroñés

Roni salva un punto para el Logroñés sobre la bocina

Roni empata sobre la bocina en el regreso del fútbol profesional a Logroño (1-1)

Primer punto de la temporada. Sonrisa para el Logroñés y tristeza para el Castellón cuando el partido ha finalizado, pese al reparto de puntos. Empate (1-1) para repetir el resultado de hace unos meses entre ambos. Sin revancha ‘orelluda’. Día para el recuerdo en Logroño con gusto amargo. Aunque no mucho. Sin victoria blanquirroja en el regreso de Las Gaunas al fútbol profesional veinte años después. El gol de Rubén Díez no ha servido para que los locales perdieran la fe y Roni ha igualado la contienda sobre la bocina. Minuto 93 para gritar enloquecido hacia la banda.

En el pozo de la Segunda B, hay un comentario muy recurrente cuando un encuentro enfrenta a dos gallitos del mismo grupo. Un Hércules-Castellón o un Logroñés-Racing, por ejemplo. Se dice entonces que «el partido es de superior categoría». Numerosos aficionados en las gradas, estadios que podrían albergar conciertos de Vetusta Morla, jugadores con sueldos por encima de la media, seguimiento mediático… y, por lo general, un alto porcentaje de los ascensos se reparten entre esos clubes.

Lo que ocurre cuando estos equipos vuelven a encontrarse en esa «superior categoría» que se les presuponía en Segunda B es lo que hemos visto este sábado en Las Gaunas. La Segunda División es un mundo completamente distinto al que ellos conocían y cuesta cogerle el aire al fútbol profesional. Y así, dos plantillas que en julio se vieron las caras en La Rosaleda cuando intentaban salir del pozo han vuelto a enfrentarse con un traje un poco más caro, pero la misma personalidad.

Por esa razón, un jugador al que la inexperiencia le jugó una mala pasada en Málaga siendo expulsado para revolucionar el partido ha vuelto a ser el más activo en ataque. Ousama Siddiki. El joven atacante ha llevado el esférico en la mayoría de acciones que se acercaban a la portería de Whalley en la primera parte, aunque con más fe que precisión. Y de protagonista a protagonista en el sur, Andy ha gozado de las mejores ocasiones. El que puso las tablas en el playoff ha estado a punto de romper la igualada dos veces esta tarde.

La primera en un balón atrás que le ha dejado Siddiki en la frontal del área. La segunda en un certero cabezazo que ha atrapado Whalley tras un fantástico centro de Zelu al segundo palo. Sin éxito en ambas. Dos pinceladas de auténtico peligro en la primera parte entre dos equipos que hace unos meses eran «de superior categoría» y ahora tienen que demostrarlo.

Tras el paso por los vestuarios, mismo guión que en los primeros 45 minutos. Lluvia fuerte sobre Logroño, césped en muy mal estado (cada día se levanta más), dos equipos buscando su sitio en Segunda División y Ousama Siddiki como el ‘perejil’ del partido, estando en todas las salsas ofensivas del conjunto blanquirrojo. Control y dominio para los locales a la espera de algún cambio que le diera más mordiente al ataque. Sin embargo, este ha llegado en los visitantes.

Rubén Díez ha entrado en el césped para sustituir a Fidalgo y cuando llevaba poco más de un cuarto de hora sobre el césped ha marcado el primer gol del encuentro. El tópico del fútbol. «Los partidos se deciden por detalles». Una jugada mal defendida por la zaga visitante (escalonada y hundida) ha permitido al ariete ‘orellu’t, tras una fantástica pared con Satrústegui, perforar la red de Rubén Miño como quien baja a comprar el pan cada día. Rutina. Desde el vértice del área pequeña, balón al costado donde no llega el portero.

Cuando fías toda tu hacienda a la solidez defensiva, esta no puede fallar en ninguna ocasión. Pasó en Gijón con un gol de Djuka (1-0) y ha pasado este sábado contra el Castellón. Pequeña desconexión en una jugada y gol en contra. Da igual que sea Segunda B que Segunda División. La máxima del balompié cuando arriba hay calidad.

Casta y coraje

Con el gol en contra ha sacado el Logroñés todo su pundonor. Y Sergio Rodríguez la artillería con Roni (Leo Ruiz había debutado poco antes del tanto), aunque ha vuelto a ser Ousama Siddiki quien ha provocado la acción más peligrosa hasta el feliz desenlace. Falta criminal de Gálvez en la frontal del área al atacante marroquí, amarilla y roja. Perfecta para Iñaki, recordando a la que clavó contra el Athletic en pretemporada. No ha habido suerte en esta ocasión. Fuerte y al centro para provocar el despeje de Whalley.

Cuando el partido agonizaba y el Castellón acariciaba la revancha, ha llegado el minero del área para reivindicarse como primer goleador en Segunda División en la historia del club. Rechace en el área pequeño y a reventar la red. Otra máxima del fútbol. Los partidos no acaban hasta que el árbitro pita el final. Con uno más sobre el césped y nuevamente con más fe que capacidad, el Logroñés ha salvado los muebles para sumar su primer punto de la campaña.

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