Crisis del Coronavirus

El Gobierno levanta el confinamiento de Alfaro

No ha habido otra pregunta más repetida a lo largo de toda la jornada de este lunes en Alfaro. «Oye, ¿cuándo se acaba el confinamiento?». Tras siete largos días sin poder salir del municipio más que por causas de primera necesidad, los alfareños apuran entre dudas sus últimas horas de cuarentena.

Dudas propiciadas por el silencio administrativo: en las últimas horas del confinamiento, ninguna autoridad ha dado un paso al frente para detallar si se cumplen los plazos establecidos por el BOR en el anuncio del esta drástica medida o, por el contrario, es necesario prorrogarla para seguir conteniendo el avance del virus.

Salud ha esperado a contar con los últimos datos de la incidencia en la localidad para valorar este último extremo, que finalmente ha sido descartado al entender que la tendencia de la epidemia en Alfaro es favorable.

De hecho, a lo largo de los siete días de confinamiento el número de casos activos en la localidad se ha reducido a la mitad: pasando de los 265 del pasado martes a los 135 de este lunes. La reducción de cuadros de COVID-19 ha tenido su lógico efecto en la incidencia acumulada en la localidad, que ha pasado de los 2.789 casos por cada 100.000 habitantes a 1.421 durante el periodo de cuarentena.

Primer día de cole

El ‘daño colateral’ más acusado en Alfaro durante esta semana de confinamiento ha sido el aplazamiento del inicio del curso escolar a la mañana de este martes. La Consejería de Educación trasladó a las familias que el comienzo de las clases se dará en las mismas condiciones de organización y seguridad que han tenido el resto de centros, que iniciaron su actividad con ocho días de antelación (el lunes de la pasada semana).

Así las cosas, el inicio de este mes de septiembre quedará para el recuerdo de los alfareños como unos de los días más preocupantes de sus vidas, que despertó el interés de los medios de comunicación de todo el país por sextuplicar la incidencia media del coronavirus en España. Ahora, siete días después, los vecinos de la ciudad verán al fin la luz.

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