Sucesos

La Policía pone orden en un ambulatorio de Logroño ‘desbordado’ por el estrés

Tensión y desbordamiento entre los trabajadores de los centros sanitarios de La Rioja. Así lo asevera el sindicato STAR, que este martes ha difundido un comunicado en el que exige a la Administración que dé una solución a la situación de «estrés» que padece el personal del Centro de Salud Joaquín Elizalde de Logroño desde hace días.

La causa, sostiene STAR, es la falta de protocolos en la vuelta a la ‘nueva normalidad’ de la Atención Primaria, que se deriva en «situaciones generadas por la falta de criterios, protocolos y personal adecuado que controle y regula el aforo que cumpla la normativa actual».

Así, el sindicato reivindica que la recuperación de servicios en los centros «debe ir de la mano de unas normas y protocolos por parte de la Administración que garanticen el buen funcionamiento de los Centros y la seguridad de sus trabajadores y pacientes». Asimismo, han puesto en valor el trabajo del personal del Servicio Riojano de Salud, «que se han adaptado y han dado el 100 % en los tiempos de pandemia e igualmente están respondiendo en este periodo de transición que no está siendo igual en todos los Centros de Salud».

«Hace días el personal del Centro de Salud Joaquín Elizalde mostraba sus quejas ante la falta de organización que se estaba produciendo diariamente,sobre todo en la entrada, sin personal que la controle y sin protocolos de actuación ante el aumento de demanda asistencial de la población», han contextualizado desde el sindicato. «La respuesta que obtuvieron fue que el personal administrativo debía ser el encargado de controlar el acceso al centro y el cumplimiento de las normas de higiene y uso de mascarillas por parte de los usuarios, labor imposible de realizar de una manera adecuada por este personal que está totalmente sobrepasado con la carga asistencial que presenta en su puesto habitual», añade.

Lejos de amainar el temporal, el sindicato afirma que «esta situación ha ido en aumento cada día», hasta el punto de que este martes «se ha precisado la presencia de la Policía Nacional debido a la tensión y la imposibilidad del centro de controlar el aforo y el cumplimiento de las normas actuales de higiene y uso de mascarilla». «Este caos organizativo ha llevado a que un paciente con sintomatología de COVID-19 haya accedido al centro por el circuito inadecuado, sin el cumplimiento de los protocolos», denuncia STAR.

Asimismo, la organización demanda la contratación de personal de seguridad específico para el control del aforo. «De ningún modo se puede sobrecargar al personal administrativo que realiza la atención telefónica y presencial de ventanilla, exigiéndoles además que se ocupen del control de aforos».

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